La semana que podría marcar un antes y un después en la economía mundial
La última semana de abril llega cargada de decisiones y datos importantes que pueden definir cómo vamos a vivir la economía en los próximos meses. En medio de un escenario donde los precios de la energía vuelven a subir y generan incertidumbre, las principales potencias del mundo, conocidas como las economías del G7, están en plena gira de reuniones para decidir qué hacer con sus tasas de interés y cómo manejar la inflación.
¿Inflación persistente y riesgo de estanflación? La preocupación global
Los organismos internacionales más influyentes, como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), coinciden en que el crecimiento económico global se está desacelerando. Además, advierten que la inflación, en lugar de bajar, podría mantenerse más tiempo de lo esperado. El FMI proyecta un crecimiento de solo 3,1% en 2026, un leve descenso respecto a sus previsiones anteriores. También, alertan que la inflación puede volver a subir en el corto plazo, especialmente por el aumento en los precios de la energía.
Por su parte, la OCDE elevó su estimación de inflación para el G20 a 4% para este año, principalmente por el incremento en los precios de la energía. Todo esto genera un escenario donde la economía se acerca a una situación llamada estanflación: un combo de crecimiento débil y precios altos que puede complicar aún más la recuperación mundial.
El riesgo del Estrecho de Ormuz: ¿Una amenaza para todos?
Entre los factores que más preocupan a los expertos está el posible cierre del Estrecho de Ormuz, una vía clave por donde pasa la mayor parte del petróleo que se consume en el mundo. La tensión en esa zona aumentó por el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, y los analistas consideran que si se corta esa ruta, los precios del petróleo podrían subir aún más, afectando a todos los países y a la economía global en general.
Las decisiones en las grandes economías: ¿Qué harán los bancos centrales? 🤔
Japón: sin cambios por ahora, pero atento a la inflación
El Banco de Japón tiene una inflación que, en marzo, alcanzó 1,8%. Aunque todavía es baja en comparación con otros países, el yen débil y los precios de energía presionan al banco para que considere cambios en su política. Sin embargo, por ahora, no se esperan decisiones inmediatas.
EE.UU. y Canadá: manteniendo el ritmo, pero con ojos abiertos 👀
En Estados Unidos, la inflación subió a 3,3% en marzo, impulsada por los altos precios de la energía y los costos de vida en general. La Reserva Federal (Fed) mantiene las tasas de interés en un rango de 3,50% a 3,75%, pero no descarta cambios en el futuro cercano. La próxima reunión será la última del actual presidente, Jerome Powell, que dejará su cargo en mayo. Se espera que la decisión sea mantener las tasas sin cambios, pero con mucho cuidado, ya que las presiones inflacionarias siguen presentes.
En Canadá, la inflación también subió, llegando a 2,4% en marzo. Aunque las tasas de interés están en 2,25%, el Banco de Canadá está atento a si los aumentos en salarios y combustibles empiezan a afectar la economía de forma más duradera.
Europa y Reino Unido: entre la cautela y la incertidumbre ⚠️
El Banco Central Europeo (BCE) y el Banco de Inglaterra deben decidir esta semana. La inflación en la eurozona subió a 2,6% en marzo y la economía empieza a mostrar signos de enfriamiento. En el Reino Unido, la inflación llegó a 3,3%, impulsada principalmente por los combustibles. Ambos bancos mantienen las tasas elevadas en sus respectivos países y no se descarta que sigan así, a la espera de entender si el aumento en los precios energéticos será algo pasajero o persistente.
Brasil también en la jugada: recortes graduales en las tasas 💰
Fuera del G7, Brasil tomó una decisión diferente. El Banco Central del país redujo la tasa de interés, llamada Selic, de 15% a 14,75%. Sin embargo, lo hizo de forma paulatina, porque las proyecciones indican que la inflación en Brasil estará cerca del 4% en 2026 y en 2027, un nivel que todavía se considera alto. La economía brasileña, además, está desacelerándose, pero aún hay demanda en el mercado laboral. Así que, por ahora, no hay margen para bajar las tasas mucho más rápido.
¿Qué nos deja esta semana? 🤔
Lo que pase en estos días será clave para entender cómo se moverá la economía en los próximos meses. La mayoría de las decisiones ya están anticipadas, pero lo que realmente importa es cómo los bancos centrales interpretan los datos y qué decisiones toman para enfrentar la desaceleración y la inflación. La gran duda es si el escenario será de crecimiento más débil, con precios más altos, o si se llega a un punto donde ambos se vuelven un problema: la famosa estanflación.
En definitiva, la semana que viene será un punto de inflexión, y los mercados estarán atentos a cada comunicado y conferencia para entender qué camino tomará la economía global en los meses que vienen.




