Los Rolling Stones vuelven con todo, pero ¿qué pasa con su portada? 🖼️
En julio, los legendarios Rolling Stones lanzarán su nuevo álbum, Foreign Tongues. Pero, más allá de la música, lo que llama la atención es la tapa del disco, que parece más una obra de arte abstracto que una portada tradicional. En ella, los miembros de la banda aparecen armados como si fueran piezas de un rompecabezas cubista, con un estilo que recuerda a Picasso, y con un toque que parece Frankenstein, con Mick Jagger, Keith Richards y Ronnie Wood transformados en muñecos de cera derretidos.
¿Por qué la tapa importa en 2023? 🧐
Desde hace años, el arte en las portadas de los discos perdió protagonismo. La llegada de los CDs y, más aún, del streaming, hizo que las portadas se vuelvan casi invisibles. Ahora, los vinilos se muestran como cuadros enmarcados, y muchos coleccionistas prefieren guardar sus discos en estantes o enmarcarlos para exhibir. La tapa ya no es solo una imagen; es parte de la historia y la identidad del álbum.
De hecho, en la era digital, sacar un vinilo y admirar la portada en la mano se convirtió en un acto especial, casi un ritual. Pero, en realidad, muchas portadas actuales parecen más una estrategia de marketing o un meme viral que una obra de arte. La tapa de los Stones, por ejemplo, genera opiniones divididas: algunos la odian, otros la ven como una obra de arte moderna, aunque pocos parecen convencidos.
¿Es la tapa el nuevo lanzamiento? 🎨
Algunos expertos y fans creen que la verdadera novedad no es el álbum en sí, sino el diseño de su portada. En un mundo donde las participaciones de artistas famosos, como Paul McCartney o Robert Smith, son más una excusa para generar atención que un aporte musical, la tapa parece ser la estrella del momento. La idea, quizás, es despersonalizar la banda, desarmar su identidad, y crear un nuevo concepto de arte en la música.
Un poco de historia y comparaciones ✨
Para entender el impacto de las portadas, hay que recordar que en los 70, Andy Warhol diseñó la tapa de Sticky Fingers, una de las más icónicas del rock, con su cierre de jean y contenido explícito. Ahora, la nueva tapa de los Stones, que parece un collage desordenado, genera opiniones similares a las de un meme viral y pone en duda si todavía tiene sentido hablar de una imagen que acompañe la música.
¿Y en Argentina? ¡Tampoco nos salvamos! 🇦🇷
La historia de las tapas malas no es exclusiva de los Stones. En Argentina, hay ejemplos que dejan mucho que desear, como La argentinidad al palo de Bersuit Vergarabat, con una portada que muchos consideran espantosa, o Big Yuyo de Los Pericos, con su diseño criticado por lo literal y llamativo. Incluso, Luis Alberto Spinetta, uno de los íconos nacionales, rechazó en vida la portada de su disco Only Love Can Sustain, calificándola como muy mala.
Y si hablamos de portadas polémicas, la de Canción Animal de Soda Stereo, con el león que simboliza fuerza, también generó debates sobre qué significa realmente una buena portada.
¿Por qué importa tanto el diseño? 🖌️
Las portadas de discos siempre fueron una forma de expresar algo más allá de la música, de contar historias o de crear una identidad visual. Pero en la actualidad, con la rápida circulación online, esa función se diluyó. La tapa que antes podía ser icónica, ahora puede ser solo un meme o un fondo de pantalla.
Al final, la pregunta queda en el aire: ¿vale la pena gastar tanto en una tapa cuando todo pasa en un clic? La respuesta, quizás, está en cómo cada uno valora esa conexión entre imagen y música, y si todavía queremos que las portadas nos sorprendan o solo pasen desapercibidas en un scroll infinito.




