Revelaciones en la Justicia: pagos en efectivo y facturas que cuentan una historia
En medio de un escándalo que sacudió la política, aparecen detalles sobre una refacción en una casa del barrio privado de Indio Cua, propiedad de Manuel Adorni, el Jefe de Gabinete. Aunque Adorni niega haber pagado 245.000 dólares por las obras, la justicia presentó pruebas que muestran lo contrario.
La versión de Adorni y la respuesta del contratista ✍️
Manuel Adorni afirmó que no le pagó esa suma y que, en realidad, las refacciones fueron financiadas con dólares en efectivo, sin comprobantes, en un contexto donde el dólar en mano era la forma más segura de manejarse. Por su parte, Matías Tabar, el contratista encargado de las obras, entregó ante la justicia facturas, remitos y chats que respaldan su versión.
En una entrevista, Tabar expresó que cree en la honestidad de Adorni y que confía en que podrá justificar todo. Sin embargo, en su declaración judicial del 4 de mayo, confirmó que fue el propio funcionario quien le entregaba en mano los dólares necesarios para pagar a los proveedores y realizar las refacciones.
El financiamiento y las operaciones en la sombra 💰
La historia se complica porque la documentación formal es escasa. La escribana Adriana Nechevenko ayudó a gestionar un préstamo de 100.000 dólares para la compra de la propiedad, del cual el matrimonio de Adorni y su esposa, Bettina Angeletti, aportaron 20.000 dólares. La escritura finalizó por 120.000 dólares, pero las obras costaron casi el doble, 245.929 dólares.
El primer pago en efectivo, por 35.000 dólares, fue entregado en la casa de Adorni, según la versión de Tabar. Luego, en los meses siguientes, el funcionario le entregó en varias ocasiones entre 20.000 y 40.000 dólares en efectivo, sin recibos ni facturas, en un ritmo que se mantuvo durante unos diez meses.
¿Qué documentos respaldan todo esto? 📂
El contratista proporcionó facturas y remitos de los proveedores que participaron en la obra, nombres como Marcelo Falcón (carpintero), Ramón Montenegro (albañil), César Villegas (electricista), y otros relacionados con la instalación de sistemas de aire, aberturas, pintura y materiales de construcción. Todo esto fue entregado a la fiscalía para demostrar que la refacción fue de alto valor y financiada en efectivo.
La planilla que recopila los pagos muestra que la primera entrega fue en noviembre de 2024, por 35.000 dólares, seguida por otros desembolsos en los meses siguientes. En total, durante aproximadamente 10 meses, Adorni entregó más de 225.000 dólares en efectivo a Tabar, con un saldo final de cerca de 20.929 dólares, que también fue cancelado tras la entrega de las llaves.
¿Por qué es importante este caso? 🔎
Lo que está en juego no solo es la refacción en sí, sino las implicancias de cómo se manejan los fondos en la política y la construcción. La falta de comprobantes y el uso de dólares en efectivo en un contexto de alta sensibilidad política levantan sospechas sobre transparencia y posibles irregularidades.
Por ahora, lo que se sabe es que la justicia tiene en sus manos la documentación y los testimonios que intentan esclarecer si todo fue un proceso transparente o si hubo alguna maniobra de por medio. La declaración de Tabar, entregando facturas y remitos, podría ser un paso importante para entender qué ocurrió realmente en esa remodelación millonaria.




