Una investigación que sacude Santiago del Estero ⚠️

Todo empezó en 2017, cuando la justicia federal argentina abrió una causa para investigar si Pablo Toviggino, el tesorero de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), podría estar vinculado a una banda dedicada al narcotráfico en Santiago del Estero. La causa surgió de un informe elaborado por fiscales especializados en delitos de drogas, y en ella se acumularon múltiples pruebas que apuntan a una trama compleja y peligrosa.

Las primeras pistas: testimonios y pistas clandestinas 🛩️

El caso cobró fuerza con las declaraciones de dos testigos que, en reserva, aseguraron que Toviggino lideraba una organización que usurpaba tierras en esa provincia para convertir un campo en una pista clandestina para avionetas que transportarían cocaína. Todo sucedía en un paraje llamado «Ahí Veremos», donde, según los testimonios, se usaba la finca «Picada YPF» como punto de aterrizaje y despegue de vuelos ilegales.

La justicia no se quedó solo en esas declaraciones. Se ordenaron diversas pruebas, incluyendo una operación de espionaje legal por parte de la Gendarmería Nacional. Los agentes lograron, mediante drones y conversaciones encubiertas, confirmar la existencia de una pista apta para avionetas y la presencia de personas que, con equipos de comunicación, operaban en ese lugar.

Vínculos y personajes clave 🔗

Uno de los datos más relevantes fue la vinculación de Toviggino con personas que trabajaban en ese campo, como «Gorosito» y «Polo» Figueroa. La Gendarmería encontró que Toviggino y Gorosito tenían relación con la empresa HT SRL, que habría manejado la finca usurpada y que, además, controlaría un hotel en Santiago del Estero, utilizado para alojar a jugadores de fútbol durante partidos en esa provincia.

El operativo también reveló que en la zona se realizaban bombardeos aéreos para el transporte de drogas y que se secuestraron grandes cantidades de estupefacientes en operativos anteriores en la misma región. Los investigadores detectaron que entre 2012 y 2018 se registraron 37 vuelos irregulares en esa área, muchos de los cuales, según registros, tenían como destino esa pista clandestina.

El papel de las empresas y la política 🏢

Otra pieza clave en esta historia son las empresas vinculadas a Toviggino, como HT SRL, Malte SRL, IMA SRL, entre otras. La justicia sospecha que estas compañías pudieron haber sido usadas para lavar dinero o esconder patrimonio, y que en ellas siempre aparecen los mismos nombres, con cambios en los gerentes o directivos.

Los fiscales pidieron analizar llamadas telefónicas y registros de empresas para entender mejor quiénes estaban detrás de estas organizaciones. En ese contexto, aparece el nombre de Eva Quiñones, conocida como «La Tía», una narco muy activa en la región, que también habría tenido contacto con personas relacionadas a Santiago del Estero y con el tráfico de drogas internacional.

El destino final del expediente y su estado actual 🔍

La investigación, que empezó en Buenos Aires y luego recorrió Zárate, Catamarca y Santiago del Estero, fue dejando varias pistas abiertas y algunos interrogantes sin resolver. Aunque Toviggino ya no figura en el radar de la causa, el expediente revela una red de conexiones peligrosas, con vínculos políticos y económicos que complican aún más la historia.

El poder en Santiago del Estero, según los propios investigadores, sigue en manos de Gerardo Zamora, aunque en la práctica, Toviggino sería una figura con fuerte influencia en la provincia. La causa aún está en curso y los fiscales siguen buscando esclarecer si las actividades delictivas llegaron a involucrar a este funcionario del fútbol argentino, en un escenario donde los límites entre la política, el poder económico y el delito parecen difuminarse.

¿Qué sigue? 🤔

La historia de Toviggino es un claro ejemplo de cómo, en algunos rincones del país, las conexiones entre poder, dinero y delitos pueden ser más profundas de lo que parecen. La causa todavía no tiene un veredicto definitivo, pero las pruebas acumuladas dejan en evidencia que, en ese rincón de Santiago del Estero, el narcotráfico y el poder parecen jugar un partido complicado de desenredar.