Unos millones en efectivo y compras misteriosas 🚨
La justicia está investigando a un exfuncionario que, según los datos que surgieron en la causa, movió una cantidad de dinero que no coincide con sus ingresos oficiales. La historia empieza a complicarse cuando se descubren compras en efectivo, tarjetas de crédito prestadas y pagos que parecen fuera de lo común para alguien con un salario público.
Las compras en efectivo que levantan sospechas 🧾💰
Todo comenzó cuando el fiscal Gerardo Pollicita citó a Gisela Kocsis, responsable de compras en un comercio de ropa blanca, que se encontró en el celular de Matías Tabar, un constructor y testigo en la causa. Kocsis confirmó que pagó más de 8 millones de pesos en efectivo por compras hechas en una tienda llamada Rosen. La mujer admitió que Bettina Angeletti, esposa del exfuncionario, fue quien llevó el dinero en efectivo para pagar esas compras.
Entre las compras, también se registraron unos 400 mil pesos en almohadas, realizadas en el mismo comercio, y una compra de electrodomésticos —un lavavajillas y un lavarropas— por más de 3 millones de pesos en mayo de 2025. La particularidad: en todos los casos, las transacciones se hicieron en efectivo y en diferentes momentos, lo que despierta sospechas sobre el origen de ese dinero.
Tarjetas de crédito y gastos que sorprenden 💳🤔
Pero eso no es todo. La justicia también detectó que Adorni utilizó tarjetas de crédito, algunas prestadas por conocidos, para hacer compras por montos que superan ampliamente sus ingresos oficiales. En solo dos años y cuatro meses, gastó unos 139 millones de pesos, según un informe de bancos y plataformas de compra en línea.
Una de esas compras fue un monitor gamer que costó más de 2 millones de pesos, y en otras adquisiciones, adquirió proyectores 4K por más de 1.8 millones cada uno. Lo llamativo: sus gastos no se ajustan a su sueldo oficial, que era de unos 3.5 millones de pesos. La diferencia genera dudas sobre de dónde salió esa plata para gastos tan elevados.
¿Quién ayudó a hacer esas compras? 🤝🛒
El exfuncionario también contó con la ayuda de terceros, como Luis Alujú, un amigo de toda la vida, quien usó su tarjeta para comprar los proyectores en agosto pasado. Alujú, que trabaja en la Secretaría de Comunicación, admitió que realizó esas compras con la tarjeta de Adorni, usando su usuario en Mercado Libre, y que las entregó en el departamento del exfuncionario en la calle Asamblea.
Otra persona que también intervino en las compras fue Laura Schiuma, quien trabaja en la misma área y compró un monitor gamer por más de dos millones de pesos. Adorni le devolvió el dinero en efectivo, según declaró. Todo esto refuerza la hipótesis de que el exfuncionario buscaba no figurar como el responsable directo de esas operaciones, quizás para esconder su verdadera situación económica.
Dinero en efectivo y obras en marcha 💵🛠️
La investigación también revela que Adorni y su esposa pagaron en efectivo más de 245 mil dólares a un constructor por refacciones en una casa en un country llamado Indio Cua. Los pagos se hicieron sin respaldo documental y en dólares, con entregas del 50% al inicio y el resto al final.
Pero eso no fue todo. Según el mismo constructor, Adorni y Angeletti le pidieron que contactara a un carpintero para realizar muebles en un departamento en Caballito. Los muebles, que costaron unos 10 mil dólares, también se pagaron en efectivo, en dólares y en partes iguales. La modalidad de pago y las entregas en efectivo parecen seguir un patrón: gastar en grande y sin dejar muchos rastros oficiales.
¿Qué busca la justicia? 🎯
La causa apunta a determinar si esos pagos en efectivo y con tarjetas de terceros tienen alguna relación con un posible enriquecimiento ilícito. La justicia sospecha que la plata podría venir de actividades que no se reflejaron en sus declaraciones. La diferencia entre los gastos y los ingresos oficiales, sumada a los movimientos en cuentas y las compras en línea, refuerzan esas dudas.
En definitiva, la investigación sigue en marcha, pero ya hay varias pruebas que muestran un patrón de gastos elevados y pagos en efectivo que no cuadran con la carrera pública del exfuncionario. La pregunta que todos se hacen ahora es: ¿de dónde salió toda esa plata? La respuesta, seguramente, la irá revelando la justicia en los próximos meses.




