¿Por qué importa cómo contamos la plata del Estado?

En Argentina, las cifras del dinero público suelen generar debates y confusiones. Ahora, un exministro de Economía, Hernán Lacunza, salió a aclarar algunos conceptos que muchos no entienden del todo y que pueden cambiar la forma en que vemos la salud fiscal del país.

¿Qué son los intereses capitalizables y por qué generan debate? 🔍

Los bonos que emite el Tesoro para sacar pesos del mercado tienen intereses que se acumulan y no se pagan en el momento, sino que se suman a la deuda. Estos se llaman «intereses capitalizables» y, en la jerga económica, se los considera «bajo la línea». Esto significa que no se incluyen en los cálculos oficiales del déficit fiscal.

Pero, ¿qué pasa si los contamos? Según Lacunza, si se sumaran estos intereses, las cuentas públicas no serían tan positivas como parecen. En 2025, por ejemplo, las mejoras en las cuentas no dejan mucho margen para bajar impuestos en 2026, y si el país vuelve a los mercados internacionales, tendrá que pagar tasas mucho más altas — cerca del 7% anual— en comparación con el 3,25% actual.

¿Y qué dicen los economistas sobre esto? 💬

Un grupo de expertos, como la consultora 1816, sostiene que para entender realmente cómo va la economía, hay que incluir estos intereses en los cálculos, además del precio de mercado de los bonos. Esto es importante porque, en ocasiones, las cifras oficiales muestran una realidad más optimista de lo que realmente es.

Por ejemplo, en un canje de bonos en julio, el Tesoro calculó una capitalización de $19 billones, pero en realidad, esa cifra era solo de $2,8 billones. Sin ajustar por inflación, estas diferencias pueden ser aún más grandes y confundir a quienes analizan la economía.

¿Qué pasa con el superávit y el déficit? 📊

Hernán Lacunza explicó en redes sociales que, según las cuentas oficiales, Argentina tiene un superávit financiero del 0,2% del PBI (el valor de toda la economía). Pero si se consideran los intereses devengados y no pagados, esa cifra se convertiría en un déficit del 4% del PBI. Sin embargo, si se ajusta por inflación, ese déficit bajaría a 1,2%.

El exministro también aclaró que usar la práctica de contar solo lo que entra y sale en caja no es algo nuevo en Argentina. Lo que sí cambió es que ahora se usan más instrumentos con intereses que se capitalizan, como los bonos CER o Lecap, lo que hace que la diferencia entre el resultado primario (sin intereses) y el financiero (con intereses) sea menor, pero aún relevante.

¿Qué pasa con la deuda y los intereses en el futuro? 🚀

Un tema clave es la deuda que Argentina debe pagar en dólares. En 2025, los intereses sobre esa deuda fueron bajos — apenas el 3,26%— gracias a una reestructuración en 2020. Pero Lacunza advierte que, cuando el país vuelva a emitir deuda en el mercado internacional, esas tasas podrían subir, y el costo será mayor.

Por ejemplo, en diciembre, se emitieron bonos por u$s1.000 millones con un rendimiento del 9,26%. Aunque en el futuro las tasas podrían ser menores, no llegarían a ser tan bajas como las actuales. Esto significa que, en los próximos años, pagar más intereses será inevitable, y eso impactará en las cuentas públicas.

¿Qué pasa con la deuda flotante? ⚠️

Otra variable que siempre está presente en la gestión del Estado es la deuda flotante, que es el dinero que el gobierno autoriza gastar pero que no paga en ese momento. En diciembre de 2025, esa deuda era de $2,5 billones, más del doble del superávit financiero reportado por el gobierno la semana pasada.

Si todos los pagos se hicieran a tiempo, ese dinero en deuda flotante podría generar un déficit en las cuentas públicas. Sin embargo, la mayoría de los países y gobiernos manejan cierto margen de demora en los pagos, que puede llegar hasta tres meses.

¿Qué implica todo esto para el futuro? 🤔

En resumen, las cuentas públicas argentinas mostraron mejoras en 2024 y 2025, pero esos números no cuentan toda la historia. La realidad fiscal del país está llena de variables y matices que pueden cambiar con el tiempo, y que los especialistas siguen analizando para entender cómo seguir adelante.

Lo importante es que, aunque las cifras oficiales muestran un escenario más favorable, hay elementos como los intereses capitalizables y la deuda flotante que pueden complicar ese panorama y exigir mayores esfuerzos en los próximos años.