Un traslado que vuelve a poner en juego la protección de Cristina Kirchner 🚌💼

Una vez más, Diego Carbone fue quien coordinó el traslado de Cristina Kirchner a Comodoro Py para que declare en la causa conocida como «Cuadernos». Aunque el gobierno dice que busca reducir gastos y mejorar la eficiencia, en la práctica, Carbone sigue siendo la pieza clave en la protección de ex presidentes y figuras políticas importantes. Esto genera dudas sobre qué tan cambios reales hay en la seguridad de quienes alguna vez gobernaron el país.

¿Qué cambios planea el Gobierno en la protección a funcionarios y ex?

Desde el Ministerio de Seguridad, que lidera Alejandra Monteoliva, están estudiando modificaciones en cómo se organiza la seguridad de altos funcionarios y jueces. La idea es reducir las dotaciones actuales, que parecen ser demasiado grandes, y ajustarlas según el nivel de riesgo de cada persona. La intención es hacer que estos servicios sean más efectivos y menos costosos, sin dejar de proteger a quienes lo necesitan.

El rol del Departamento Federal de Investigaciones 🕵️‍♂️

Un cambio importante fue la creación del Departamento Federal de Investigaciones (DFI), que absorbió casi el 80% de las funciones de la Policía Federal relacionadas con la protección de funcionarios políticos y judiciales. Antes, la protección de ex presidentes, como Cristina Kirchner, estaba a cargo de Casa Militar, que dependía de la Secretaría General de la Presidencia y financiaba esa seguridad.

Al principio, Cristina Kirchner tenía una custodia muy grande, con unos 120 efectivos en Santa Cruz, en comparación con Mauricio Macri, que contaba con solo 30, y Alberto Fernández, con apenas 3. La protección de Zulemita Menem, hija de otro ex presidente, también corre por cuenta de la Policía Federal.

Con el tiempo, la cantidad de efectivos destinados a Cristina se redujo, y hoy en día, en Seguridad aseguran que la custodia de Macri es la más numerosa, aunque desde su entorno dicen que en realidad tiene un grupo reducido desde hace años. Sin embargo, Cristina Kirchner sigue recibiendo protección, especialmente por parte de su ex pareja y padre de su hija, Juliana Awada, en algunos casos específicos.

¿Hacia una seguridad más profesional y moderna? 🚓✨

El gobierno de Javier Milei busca que la protección de funcionarios y ex presidentes tenga un estilo más profesional, parecido al Servicio Secreto de Estados Unidos. La idea es que la seguridad sea más eficiente, con nodos territoriales para evitar costos elevados y traslados largos, especialmente cuando el Presidente visita provincias.

Este no es el primer intento de modificar las reglas. Actualmente, se analiza si los jueces y otros magistrados necesitan custodia constante, o solo en casos de riesgo, lo que podría reducir aún más los recursos destinados a su protección. La clave está en evaluar el nivel de riesgo y ajustar la seguridad en consecuencia.

¿Qué pasa con la custodia de Cristina Kirchner? ⚖️🔒

Una de las polémicas actuales es la posible incompatibilidad del comisario Diego Carbone, que también administra la custodia de Macri y de otros ex mandatarios, con su rol en la causa Vialidad, donde Cristina Kirchner está siendo juzgada. Según la ley, no debería tener doble función: proteger a los ex presidentes y, al mismo tiempo, controlar el cumplimiento de la pena en su contra.

Por ahora, el Gobierno sostiene que la ley de Ejecución Penal 24.660 exige que esa tarea la realice el Servicio Penitenciario Federal, no la Policía. En ese caso, Cristina Kirchner lleva una tobillera electrónica y es monitoreada desde un centro donde participan técnicos especializados, bajo la supervisión del comisario general Luis Alejandro Rolle.

Todo esto revela que la seguridad de Cristina, y de otros ex presidentes, sigue siendo un tema delicado y con muchos detalles en juego. La discusión sobre quién debe proteger a quién y cómo, parece lejos de tener una solución definitiva.