Un escándalo que no para de crecer
En medio de un alboroto que sacude al fútbol argentino, la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) se encuentra en el centro de la escena por denuncias de corrupción. Todo comenzó cuando se revelaron irregularidades en los balances y en la gestión económica de la entidad. Pero la historia no termina ahí: ahora, la Inspección General de Justicia (IGJ) está muy cerca de tomar medidas para acceder a los números que la AFA se niega a mostrar.
¿Qué pasa con los balances?
El responsable de la IGJ, Daniel Vítolo, dejó en claro que si la AFA no comparte sus balances, podrían pedir la intervención del gobierno. Esto significa que el organismo estatal podría designar a alguien para que tenga acceso a los datos secretos de la institución, algo que en el fútbol argentino genera mucha suspicacia.
Vítolo fue claro: «Podemos pedir que el Ministerio de Justicia intervenga». Aunque también aclaró que, por ahora, no hay conversaciones concretas ni un plan en marcha para intervenir directamente la AFA. Sin embargo, dejó en claro que si fuera necesario, la medida sería puntual y no afectaría a toda la administración del fútbol, sino solo a la apertura de esos números confidenciales.
¿Qué buscan con esto?
El objetivo principal de la IGJ es entender qué hay detrás de los balances que la AFA ha presentado en los últimos años. Vítolo adelantó que citarán a los auditores que firmaron esos balances para que expliquen cómo llegaron a los números que avalaron. Por ejemplo, se preguntan cómo la AFA justificó gastos de 44 millones de dólares en selecciones nacionales para el 2024 o 17 millones en gastos de administración.
Estas cifras sorprendieron y generaron sospechas, por eso la intención de la IGJ es que los responsables expliquen con detalles y sin vueltas. Además, Vítolo remarcó que no se trata de preguntas que cualquiera puede hacer, sino que se busca esclarecer todo lo que se ha venido ocultando durante años.
¿Qué pasa con la mudanza de la AFA?
La AFA también intentó cambiar su jurisdicción, mudándose de la Ciudad de Buenos Aires a la provincia del mismo nombre. Pero esto no fue tan simple. Vítolo explicó que para hacer ese cambio, la AFA debe reformar su estatuto, realizar trámites y certificar todo ante la IGJ. Además, una vez en la nueva jurisdicción, tendrían que volver a inscribirse en Capital Federal para dar de baja su registro anterior.
El funcionario fue tajante: «Si quieren partir a la Provincia de Buenos Aires para empezar una vida nueva, dejando atrás todo esto, eso no va a ocurrir sin que pase por un control». La idea es que no puedan hacer cambios sin que alguien revise si todo está en orden, especialmente en un momento en que las cuentas y los balances están bajo la lupa.
¿Por qué todo esto importa?
El fútbol es uno de los deportes más populares en Argentina, y que haya dudas sobre su manejo económico genera preocupación entre los hinchas, periodistas y dirigentes. La transparencia en los números ayuda a entender cómo se gestionan los recursos y si realmente se usan para mejorar las selecciones, los clubes o la infraestructura del deporte.
Por ahora, la pelea está abierta. La IGJ busca acceder a los datos y la AFA intenta mantener su independencia, pero la presión crece. La historia aún no tiene un final definido, y lo que está en juego es la confianza en una de las instituciones más importantes del país.




