La batalla legal que sacude a los fans de The Police
Una noticia que podría parecer de música y música solo, en realidad revela mucho sobre cómo funciona el dinero en el mundo de las bandas famosas y los derechos de autor. La justicia en Reino Unido empezó a revisar una demanda contra Sting, el famoso cantante y bajista del grupo, presentada por sus excompañeros, Andy Summers (guitarra) y Stewart Copeland (batería). La pelea no es menor: acusan a Sting de no haberles pagado lo que les corresponde por los derechos de las canciones que crearon juntos.
¿De dónde sale esta bronca? El acuerdo que todos firmaron hace décadas
Todo empezó hace casi 50 años, en 1977, cuando los tres músicos acordaron en una charla informal que cada uno recibiría un 15% de los derechos por las composiciones de los otros. Es decir, si Sting escribía una canción, Andy y Stewart también tenían derecho a una parte. Cuando formalizaron ese acuerdo en 1981, las cosas estaban claras para todos.
Pero el mundo cambió mucho desde entonces. La banda lanzó cinco álbumes entre 1978 y 1983, y mientras Sting se convirtió en la cara más conocida, también fue quien más ganaba con los derechos de sus canciones, como «Roxanne» o «Message in a Bottle». La diferencia es que el acuerdo original no contemplaba el streaming, que ahora es la forma más común de escuchar música en plataformas como Spotify o Apple Music.
¿Qué dice la pelea ahora? La justicia en Reino Unido entra en juego ⚖️
Los demandantes, Andy y Stewart, argumentan que con las plataformas digitales dejan de percibir más de dos millones de dólares en derechos. La demanda fue presentada a fines de 2024 y esta semana la justicia empezó a analizar el caso en una audiencia preliminar, aunque todavía no es un juicio final. Es importante aclarar que en esta reunión no estaba presente Sting, ni los otros dos miembros del grupo.
El centro de la disputa es cómo se calculan los ingresos generados por servicios de streaming como Spotify, Deezer o Apple Music. Los dos exmiembros consideran que el acuerdo original, que fue escrito en 1981, no especificaba cómo repartirse esos ingresos, y por eso ahora reclaman su parte.
¿Qué dicen los abogados y Sting? La pelea por millones 💸
Desde el entorno de Sting aseguran que el cantante vendió su parte de los derechos a Universal en 2022, por unos 250 millones de dólares, y que en su opinión, la demanda busca reinterpretar un acuerdo que ya fue firmado y aceptado. Además, indican que algunas de las sumas pagadas por streaming podrían incluso ser excesivas y que el intento de los otros miembros sería ilegítimo.
Por su parte, los representantes de Andy y Stewart sostienen que el acuerdo original no contempla las nuevas formas de streaming y que, por tanto, tienen derecho a una revisión y a una parte justa de los ingresos generados por esas plataformas.
¿Qué pasará ahora? La historia sigue en manos de la justicia 🕵️♂️
Este caso refleja cómo las reglas del pasado a veces chocan con la realidad actual, sobre todo en un mundo donde la música circula y se monetiza de formas que antes ni imaginábamos. La audiencia en Londres es solo el comienzo de un proceso que podría definir cómo se distribuyen los derechos en la era digital, y qué derechos tienen los músicos por sus obras en un mercado cada vez más globalizado y digital.
¿Lograrán los exmiembros de The Police llegar a un acuerdo? Solo el tiempo lo dirá. Pero lo que está claro es que, más allá de las disputas legales, su música sigue siendo un clásico que muchos siguen disfrutando en todo el mundo.




