Una red de lavado de millones en la mira de la justicia 👀
La fiscal de La Plata, Betina Lacki, está investigando una operación de lavado de dinero que podría haber movido más de 27 mil millones de pesos. La causa revela una estructura compleja, con varias personas involucradas y un circuito que va desde la captación de víctimas hasta la reinserción del dinero en el sistema financiero formal.
¿Cómo funcionaba esta organización? 🕵️♀️
Según la investigación, la organización tenía una especie de jerarquía, donde cada uno tenía un rol específico. La figura central sería Albertina Mangini, quien en ese momento trabajaba en la Oficina de Coordinación con el Patronato de Liberados, dependiente del gobierno bonaerense. La fiscal sostiene que Mangini utilizaba su puesto para identificar personas vulnerables o en tutela judicial, ofreciéndoles dinero a cambio de sus datos personales y biométricos.
Estas personas, llamadas “mulas financieras”, terminaban siendo titulares de cuentas en plataformas como Ualá, Mercado Pago y PayPal, que se usaban para mover fondos ilícitos. La investigación indica que Mangini no actuaba de manera ocasional: hay indicios de que aprovechaba su cargo para captar víctimas de manera reiterada, incluso realizando transferencias de dinero tras obtener sus datos biométricos.
El rol de los financistas y la cadena del dinero 💰
El siguiente eslabón en el circuito sería Mauro Perrotta, considerado por la fiscal como el “nodo operativo” principal. Él y su grupo se encargaban de captar a las víctimas en un bar de La Plata, donde les sacaban sus documentos y escaneaban sus rostros para abrir las cuentas digitales. Pero la función de Perrotta no terminaba allí: además, controlaba las cuentas, operaba las redes de comunicación y gestionaba las transferencias hacia el nivel financiero superior.
Las cuentas de las víctimas estaban vinculadas a un correo electrónico y a números telefónicos a nombre de Perrotta. Curiosamente, uno de sus teléfonos aparecía en TrueCaller como “CASINO 24HS”, lo que refuerza la hipótesis de que el dinero ingresaba en un circuito de juego clandestino para esconder su origen.
De las cuentas a las criptomonedas 🪙
Una vez recaudado el dinero, la organización lo movía hacia el mercado de las criptomonedas. La fiscal señala que en el caso de Marchioni, uno de los financistas detenidos, en solo un mes y medio se detectaron movimientos por más de 27 mil millones de pesos. La mayoría de esos fondos entraba y salía de cuentas, con apenas unos pocos pesos de diferencia, lo que evidencia una operación muy fluida y bien controlada.
Marchioni, además, tenía vínculos con otros actores del circuito, como Campoli Sillero y Taubenschlag, quienes también están siendo investigados. La fiscal sospecha que estos últimos habrían sido los encargados de lavar el dinero y convertirlo en activos digitales, en operaciones que podían hacerse en plataformas de intercambio o en mesas de negociación OTC, además de que el dinero podía terminar en criptoactivos.
¿Y quién está por encima? 🤔
Una de las grandes incógnitas en la causa es saber quién sería el verdadero beneficiario final de todo ese dinero. Aunque la investigación señala a los seis detenidos como los principales responsables en la etapa financiera, todavía no está claro quién les daba las órdenes o quién sería el dueño del circuito en su conjunto. La fiscal busca determinar si hay alguien más detrás, que controlaba toda la operación y que recibía los fondos una vez que pasaban por las distintas etapas del lavado.
El escenario completo y las dudas abiertas 🔍
Lo que está claro es que no se trataba solo de un grupo que usaba cuentas prestadas o un casino clandestino. La hipótesis es que había una verdadera infraestructura de lavado, capaz de captar identidades, crear titulares falsos y cerrar el circuito para que el dinero ilícito pudiera volver al sistema legal. La fiscala también sospecha que esta estructura podría ofrecer servicios de lavado a otros criminales todavía no identificados.
Por ahora, la causa sigue en marcha. La fiscal Lacki analiza si pide que los detenidos pasen a prisión preventiva y busca entender quién controla realmente esta red. La historia todavía tiene sus secretos, pero lo que está claro es que detrás de las cifras hay una operación muy bien armada y peligrosa.




