La discusión sobre cómo medir la inflación vuelve a estar en el centro del escenario
El tema de la inflación en Argentina siempre genera debate, y ahora volvió con fuerza. Después de que parecía que la polémica había quedado en pausa, por cambios en el organismo que mide los precios y la salida de algunos funcionarios, los datos de febrero volvieron a poner en jaque la forma en que se calcula cuánto suben los precios en el país.
¿Qué pasó en febrero? La inflación y una posible mejora en su medición
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó que en febrero la inflación fue del 2,9%. Pero aquí está lo interesante: si se usaran las ponderaciones actualizadas, basadas en una encuesta de gastos de hogares de 2017/18, esa cifra sería un poco más alta, entre 3% y 3,1%. Esto fue confirmado por Felipe Nuñez, del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE), quien dijo que con esas nuevas ponderaciones la inflación habría llegado a 3,4%.
¿Por qué importa cómo se mide? La pelea por los números
El Gobierno no está muy contento con que la inflación pueda ser más alta con estas nuevas ponderaciones. En realidad, quieren que en la segunda mitad del año, a partir de julio o agosto, la inflación sea cercana a cero. Pero la realidad, con la guerra en Medio Oriente afectando los precios del petróleo y, en consecuencia, los combustibles, pone esto en duda. El aumento en los precios del petróleo ya se siente en las estaciones de servicio, sumando presión a la inflación.
El ministro de Economía, Javier Milei, explicó que la inflación todavía está en proceso de corregir los precios relativos, algo que consideran necesario para estabilizar la economía. Además, mencionó que en diciembre de 2023, la actividad económica creció un 10,3%, lo que también puede influir en la inflación.
¿Por qué hay diferencias en las cifras?
Las distintas organizaciones que analizan la economía en Argentina, como Romano Group, CEPA y Equilibra, tienen diferentes números para la inflación en febrero usando la misma metodología. Por ejemplo, Romano Group dice que si se usaran las ponderaciones de 2017/18, la inflación sería del 3,1%, con una variación interanual del 34,2%. CEPA la proyectó en el 3%, y Equilibra, en 3,05%.
Desde CEPA explicaron que esas diferencias vienen porque, en ese período, los precios de servicios como vivienda, agua, electricidad y combustibles subieron mucho, especialmente por la reducción de subsidios. Además, en febrero, los precios de los alimentos también aumentaron, pero en menor medida que otros rubros.
El impacto de cambiar las reglas del juego
Si desde finales de 2023 se hubiera usado la medición actualizada, las organizaciones dicen que la inflación habría sumado un 11,5% más de lo que ya se registró, llevando la cifra total a una variación del 43,9% desde que asumió Milei. Esto refleja cómo los cambios en la forma de calcular los precios pueden alterar la percepción de cuánto suben los costos en el país.
¿Qué meses fueron los más afectados?
Las diferencias en las cifras se notaron especialmente en los primeros meses de 2024. Por ejemplo, en febrero, el IPC oficial de Argentina marcó un 13,2%, mientras que la nueva medición indicaba un 15,1%. En marzo, fue 11% versus 12,4%, y en abril, 8,8% frente a 11,9%. Para junio, los números fueron 4,6% y 5,7%, respectivamente.
¿Por qué subieron tanto los precios? La influencia de servicios y transporte 🚗💡
Desde CEPA señalaron que los aumentos en rubros como vivienda, agua, electricidad y combustibles tuvieron un impacto muy fuerte, con subas que en algunos meses superaron el 20%. También, los precios de transporte subieron bastante, y estos incrementos se vieron reflejados en los números de la inflación.
¿Qué sigue en la lucha contra la inflación?
El debate por cómo medir los precios no solo es técnico; tiene un impacto directo en cómo el Gobierno y los analistas entienden la economía. La pelea por tener cifras más precisas o más favorables puede influir en las políticas y en la confianza de la gente. Mientras tanto, la incertidumbre por la guerra en Oriente Medio y sus efectos en los precios internacionales complican aún más el panorama.




