Una adquisición polémica y llena de irregularidades 🚨
El año pasado, la Fuerza Aérea Argentina (FAA) realizó una compra de un avión que, según reveló un informe de Clarín, estuvo llena de irregularidades, sobreprecios y decisiones poco transparentes. Todo esto, en medio de un proceso que parece más una historia de favoritismos y negociados que una adquisición común y corriente.
¿Cómo fue el proceso de compra? 🛩️
La licitación para comprar un avión de transporte mediano se abrió en mayo de 2025 y tuvo un trámite muy rápido: en tan solo una semana, los documentos y presupuestos estaban listos. Pero lo que llama la atención es que la aeronave ya estaba pintada y preparada desde 2023, antes de que se formalizara la compra. Además, el presupuesto asignado fue de casi 4 millones de dólares, justo por debajo del límite que requiere autorización del Ministerio de Defensa.
Lo más extraño es que no consta en los registros que se haya hecho un estudio de mercado o alguna comparación de precios. La adquisición se aprobó sin investigar si el precio era justo o si existían opciones más económicas y en mejores condiciones.
¿Quién pidió la aeronave y con qué argumentos? 🤔
Fue el comodoro Pedro Rolando Largel, un ingeniero que trabaja en mantenimiento, quien solicitó la compra. Pero lo llamativo es que Largel no forma parte del área operativa ni de líneas aéreas del Estado, por lo que no tendría por qué conocer en detalle la necesidad de ese avión. La solicitud fue presentada por instrucciones de su jefe, el brigadier Francisco Edgardo Leguiza, actual comandante de Material de la FAA y director de la Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA).
Es decir, quien dio la orden fue Leguiza, y Largel solo hizo lo que le pidieron, firmando requerimientos técnicos que, en realidad, fueron definidos por un asesor civil, Daniel Burlas. Burlas fue incorporado a la FAA en 2022 por instrucciones del entonces jefe del Estado Mayor, brigadier Xavier Julián Isaac.
¿Qué pasó con la licitación en Estados Unidos? 🌎
La convocatoria para ofrecer aviones se publicó en la web de la embajada argentina en EE.UU. y en un sistema de compras del gobierno en junio de 2025. Solo dos empresas presentaron ofertas en tiempo y forma: Regional One Inc. y Alpha Aviation Group LLC. Pero, en medio de todo, hubo varias irregularidades en los plazos y requisitos.
Una de ellas fue que, justo cuando se acercaba la fecha límite, una compañía solicitó una prórroga de 15 días por la complejidad técnica. La Fuerza Aérea aceptó, y en esa misma línea, emitieron una circular que limitaba los modelos de aviones a solo tres opciones específicas, para favorecer a ciertos proveedores. La prórroga, además, se publicó con errores de fechas, dejando abierta la posibilidad de que más empresas pudieran participar en condiciones ventajosas.
¿Qué ofrecieron las empresas? 📝
De las dos que lograron presentar propuestas, solo una cumplía con los requisitos técnicos: Regional One propuso un Embraer ERJ-140LR, mientras que Alpha Aviation ofreció un modelo diferente, más orientado a uso militar y en peor estado, según la inspección que realizó la FAA en EE.UU.
Cuando la comisión de la Fuerza Aérea inspeccionó la aeronave de Regional One en Missouri, encontró que el avión tenía múltiples problemas: óxido, piezas canibalizadas, signos de uso severo y faltantes importantes, como la escalera de acceso. La aeronave, además, fue pintada en 2023, mucho antes de la compra oficial, y en su historial había indicios de mantenimiento muy irregular.
Lo llamativo es que, en una licitación normal, estos problemas deberían haber sido detectados antes de comprar, pero en este caso, se pagaron más de 4 millones de dólares por un avión en malas condiciones, casi el doble de lo que costó un avión similar en el mercado internacional, en mejores condiciones, por menos de la mitad del precio.
¿Por qué tanto sobreprecio? 💰
El análisis del mercado muestra que el precio de una aeronave usada, en buenas condiciones, no suele variar tanto. Sin embargo, en esta compra, la aeronave que salió de la fábrica en 2003 y que fue inspeccionada en EE.UU. tenía un valor estimado en unos 2.300.000 dólares. La aeronave adquirida, en cambio, costó 4.085.000 dólares, un sobreprecio cercano al 50%. Es decir, pagaron casi 2 millones de dólares más por un avión en peores condiciones.
Este tipo de compras, en el sector aeronáutico, requiere de mucha revisión y transparencia, pero en este proceso, todo indica que hubo decisiones que favorecieron a ciertos proveedores y que, además, se pagó de más sin justificación clara.
¿Qué pasa con los fondos y la transparencia? 🔍
La Fuerza Aérea usó una modalidad llamada cuenta escrow, un sistema en el que un tercero administra el dinero y los documentos hasta que se cumplen ciertas condiciones. Pero, en este caso, esa modalidad sirvió para dificultar la trazabilidad y esconder detalles sobre los pagos y condiciones del contrato.
Clarín también detectó que este modus operandi se repite en otras compras de aviones y aeronaves realizadas por la FAA en los últimos años, con sobreprecios que llegan casi al 50%. La sospecha de que hay un mecanismo de favorecimiento y ocultamiento de fondos es cada vez más fuerte.
¿Qué sigue en este escándalo? 🕵️♂️
Por ahora, la compra sigue generando polémica y preguntas sin responder. La opacidad en el proceso, las irregularidades en las inspecciones y los sobreprecios millonarios ponen en duda la transparencia y la ética en una de las instituciones militares más importantes del país. ¿Qué pasará ahora? Solo el tiempo y las investigaciones podrán esclarecer si hubo delitos o simplemente decisiones desacertadas en una operación que costó millones de dólares al Estado argentino.




