El dólar y la inflación: una historia de subidas y bajadas
En los últimos meses, la economía argentina ha estado en movimiento, con cambios que impactan en el día a día de todos. Uno de los datos clave es que el tipo de cambio oficial, que es el valor del dólar en el mercado oficial, bajó en el último período, pero menos que en el mes anterior. Esto significa que, aunque el peso se fortaleció un poquito, no fue suficiente para evitar que la inflación siga siendo un tema difícil de controlar.
¿Qué dice el índice de precios mayoristas?
El INDEC, que es el organismo que mide estos datos, informó que en noviembre el Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) subió un 1,6%. Aunque parezca poco, en octubre la suba había sido del 1,1%, así que la inflación mayorista aceleró un poquito. Lo interesante es que, a pesar de que el dólar oficial bajó un 1,4% en ese mismo período, los precios de los productos que se venden en grandes cantidades en el país aumentaron principalmente en productos nacionales, como los manufacturados (+2,3%), mientras que los importados y productos primarios bajaron un poco de precio.
¿Por qué suben algunos productos y bajan otros?
Dentro de los productos nacionales, algunos ejemplos de aumentos notables son los refinados del petróleo (+3,8%), los autos (+3%) y las sustancias químicas (+1,6%). Esto refleja que, aunque el dólar bajó, todavía hay sectores que sienten presiones de costos y que, por lo tanto, ajustan sus precios al alza. Al mismo tiempo, la caída en los precios de productos importados y primarios ayudó a frenar un poco la inflación total, pero no fue suficiente para evitar que siga creciendo.
¿Y qué pasa con la inflación minorista?
Por otro lado, la inflación que afecta directamente a lo que compramos en supermercados y tiendas, llamada inflación minorista, también aumentó en noviembre. El IPC (Índice de Precios al Consumidor) llegó a un 2,5% en ese mes, más que en octubre. Este aumento fue impulsado por subas en tarifas, transporte, combustibles y alimentos básicos como carnes, verduras y aceites. Todo esto hizo que las canastas básicas de compras subieran más de un 4% en ese período.
En total, en 2025, la inflación acumulada en el índice minorista alcanzó casi un 28%, lo que significa que los precios en general subieron bastante en el año. La inflación mayorista, por su parte, creció un 23,2%, mostrando que, aunque el Gobierno logró controlar un poco el tipo de cambio, los precios siguen en movimiento y generando incertidumbre.
¿Qué significa esto para vos?
En resumen, la economía argentina todavía enfrenta desafíos. La caída del dólar oficial ayudó a frenar algunos aumentos, pero no fue suficiente para detener la subida de precios en productos nacionales y en la vida cotidiana. La inflación sigue siendo un tema importante y afecta el poder de compra de todos. La variabilidad en los precios y las decisiones del Gobierno sobre el dólar y las tarifas muestran que estamos en un período de cambios y ajustes.
Lo que se viene
De cara al futuro, lo que pase con el dólar, los precios internacionales y las políticas económicas serán claves para entender qué esperar. Por ahora, la economía sigue en movimiento, y la mejor forma de entenderlo es seguir atento a estos datos que afectan nuestro bolsillo y nuestro día a día.




