¡La economía vuelve a sufrir un bajón!
Después de dos meses en los que parecía que las cosas mejoraban, la economía argentina volvió a mostrar signos de freno en julio. Según un informe de Orlando J. Ferreres & Asociados, el Índice General de Actividad (IGA) cayó un 0,9% en ese mes, lo que significa que la recuperación que parecía estar en marcha se frenó. Además, si la comparamos con el mismo mes del año pasado, el crecimiento fue apenas del 0,3%, un porcentaje que no da para celebrar y que genera dudas sobre cómo seguirá la tendencia en la segunda mitad del año.
¿Se está recuperando o no?
La consultora advierte que la economía todavía muestra «vaivenes» y que los sectores más relacionados con el consumo interno todavía están muy frágiles. Esto hace que la esperanza de una recuperación sostenida en los próximos meses se vea cada vez más complicada. Sin embargo, no todos los sectores están en baja. Ocho de las once ramas analizadas en el informe tuvieron un crecimiento interanual en julio, destacándose la banca, la minería y la construcción.
Los sectores que tiraron para arriba 🚀
El sector financiero creció un 6,2%, mientras que la minería, impulsada por la producción en Vaca Muerta, aumentó un 5,1%. La construcción también mostró una mejoría del 4%. La influencia de Vaca Muerta, en particular, fue clave: la producción de hidrocarburos en esa zona de Neuquén sigue siendo uno de los motores más fuertes de la economía. Además, los servicios básicos como electricidad, gas y agua también avanzaron un 3,6%, sumando un 3,5% en los primeros siete meses del año.
¿Qué pasa con la industria y el campo? 🏭🌾
La industria manufacturera, en cambio, mostró signos mixtos. En julio, su producción cayó un 0,4% en comparación con junio y, en términos anuales, solo creció un 0,7%. Dentro del sector, las refinerías, industrias metálicas, química y alimentos lograron mantenerse, pero la actividad de la industria automotriz sufrió una fuerte caída, del 18,3% en el acumulado del año. La actividad agrícola también se frenó, con una caída del 4,8%, aunque en el balance del año todavía mantiene un crecimiento del 7,1%, impulsado en parte por la minería y la energía.
Otros datos y perspectivas 🔍
Otros estudios complementan estos datos. Por ejemplo, Equilibra estimó que en julio la economía bajó un 0,5% respecto a junio, pero en comparación con el año pasado, hubo un crecimiento del 0,5%. La mayoría del crecimiento en los primeros meses del año estuvo impulsado por sectores como la minería, la energía y la pesca, mientras que otros quedaron prácticamente estancados. Por su parte, el índice de FIEL mostró una caída del 1,1% en julio y un retroceso del 0,6% en los primeros siete meses.
¿Qué puede pasar en los próximos meses?
Los analistas no son muy optimistas de cara a lo que viene. Ferreres dice que la recuperación será gradual, pero que puede tardar más de lo esperado. Por otro lado, LCG describe una economía que sube y baja en un «serrucho», sin un impulso claro a corto plazo. La incertidumbre sigue instalada y todavía no hay señales firmes de que la situación vaya a mejorar rápidamente.
En resumen, la economía argentina enfrenta un momento de incertidumbre y vaivenes, con algunos sectores mostrando avances y otros desacelerándose. La clave será ver si en los próximos meses logra consolidar una tendencia positiva o si sigue en esta montaña rusa que, por ahora, no da muchas certezas.




