¿Se está perdiendo empleo en el interior del país? 🤔

En los últimos años, muchos vienen hablando de un proceso que llaman «desconurbanización»: la idea de que, con el tiempo, más personas se irían a vivir a las provincias y menos a las grandes ciudades, especialmente al conurbano bonaerense. Sin embargo, un informe reciente revela que, en realidad, esa tendencia no se está dando y, por el contrario, en el interior hay más pérdida de empleos que en las zonas urbanas más grandes.

Según un estudio del Programa de Capacitación y Estudios sobre Trabajo y Desarrollo (CETYD) de la Universidad Nacional de San Martín, entre 2023 y 2025, casi todos los departamentos del país —318 de 498— mostraron una caída en el empleo privado formal. Lo llamativo es que las regiones del interior, como el NEA (Noreste Argentino), sufrieron más que el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), donde también bajó el empleo, pero en menor medida.

¿Por qué no hay buena noticia para el interior? 🚧

El informe explica que en las pequeñas ciudades y zonas rurales la pérdida de trabajos fue más fuerte, alcanzando casi un 4%. En contraste, en los grandes centros urbanos, la caída fue del 1,8%. Esto contradice la idea de que la gente se estaría mudando al interior para encontrar nuevas oportunidades, como dicen algunos discursos oficiales y del propio gobierno.

Expertos en mercado laboral advierten que no se puede hablar de una «desconurbanización virtuosa». Es decir, no hay datos que muestren que se están creando más empleos en esas áreas. De hecho, la pérdida en las pequeñas localidades y áreas suburbanas fue mayor que en las grandes ciudades, lo que genera una preocupación real sobre el futuro del trabajo en esas regiones.

El impacto en los sectores productivos y las inversiones 💼

Una de las noticias que generó alarma esta semana fue la del megaproyecto minero que, en lugar de favorecer a los proveedores locales, importará desde China una ciudad prefabricada para alojar a los trabajadores. Esto refleja una realidad preocupante: las inversiones en minería y energía, que se prometieron como motor de desarrollo regional, no están generando el impacto esperado en el empleo local.

El vicepresidente de la Cámara Argentina de Construcción Modular e Industrializada, Leandro Seoane, expresó su preocupación: «Ni siquiera nos invitaron a participar» en esas licitaciones. Esto genera dudas sobre si las empresas nacionales podrán aprovechar estas oportunidades o si las grandes inversiones seguirán dejando a los proveedores locales afuera.

La competitividad en caída y el encarecimiento 💸

Otro problema que preocupa a las empresas argentinas es la pérdida de competitividad. La combinación de apertura comercial, que debería ayudar a las exportaciones, junto con una demanda que se enfría, y el encarecimiento del dólar, hacen que competir con países que subsidian su producción sea cada vez más difícil.

Según datos de Fundar, Argentina se encareció un 10% en dólares en el primer trimestre del año, mientras que en toda la región ese costo bajó un 0,7%. Esto hace que muchas empresas argentinas tengan menos chances en el mercado internacional y, como consecuencia, que se pierdan empleos.

El ciclo de destrucción de empleos continúa 📉

En marzo, por ejemplo, se perdieron más de 10.700 trabajos asalariados, y también disminuyó en más de 17.600 la cantidad de monotributistas en comparación con febrero. Desde que llegó el gobierno de Javier Milei, ya se registraron más de 300.000 empleos destruidos en el sector formal.

La situación genera un escenario difícil para quienes buscan empleo y para las industrias que aún intentan sostenerse. La pérdida de trabajos no es sólo un número: afecta la vida de muchas personas que ven cómo sus oportunidades se reducen día a día.

¿Qué dicen los empresarios y qué se puede hacer? 💬

Algunos empresarios expresan que la falta de políticas públicas claras y una competencia más justa complican aún más la situación. Javier Viqueira, un empresario industrial, cuenta que en su lugar de origen la gente termina haciendo lo que ve hacer a los demás: «Si todos están tirados en la calle, ¿qué pensás que vas a hacer?». Para él, el trabajo no es solo una forma de ganarse la vida, sino también una herramienta para organizarse y crecer.

Mientras tanto, la realidad muestra que, a pesar de los discursos oficiales y las promesas, en el terreno las cosas no mejoran automáticamente. La pérdida de empleo, la dificultad para que las empresas puedan competir y la falta de integración local en grandes proyectos son señales claras de un camino que aún tiene muchos obstáculos por recorrer.

¿Qué pasará a partir de ahora? Solo el tiempo y las políticas efectivas podrán cambiar este escenario, pero por ahora, la realidad muestra que el mercado laboral en Argentina está atravesando un momento complejo, con más pérdidas que ganancias en muchas regiones del país.