La lucha interna del peronismo y las primarias abiertas 🚦
En Argentina, el escenario político está más movido que nunca. Cristina Kirchner, una figura clave del peronismo, ha visto disminuir su influencia, y dentro de ese espacio se están dando peleas por el liderazgo. Una de las discusiones más fuertes gira en torno a las primarias abiertas y obligatorias, conocidas como PASO, que desde hace años son un paso fundamental para definir candidaturas y consolidar o dividir alianzas.
El oficialismo quiere mantener estas primarias porque creen que son una herramienta importante para evitar fragmentaciones y que todos los candidatos tengan la oportunidad de mostrarse. Sin embargo, hay voces dentro del mismo peronismo que no están tan convencidas. Algunos gobernadores aliados del Gobierno en el Congreso están en contra de las PASO y proponen eliminarlas o hacer que sean optativas, es decir, que los electores puedan decidir si las quieren hacer o no.
¿Por qué tanto interés en cambiar las primarias? 🤔
El Gobierno considera que modificar o eliminar las PASO puede ser una estrategia para facilitar la reelección de ciertos candidatos, especialmente si eso ayuda a que figuras como Javier Milei, con su partido La Libertad Avanza, tengan menos obstáculos para impulsar sus candidaturas. Además, en las provincias, algunos gobernadores ya han dado pasos en esa dirección, como Salta, donde Gustavo Sáenz eliminó las primarias provinciales, y Tucumán, donde Osvaldo Jaldo todavía analiza su postura.
Por ejemplo, Raúl Jalil, gobernador de Catamarca, ha expresado que las PASO no le sirven y que deberían discutirse solo dentro de los partidos. Pero también aclaró que su posición será definida en conjunto con otros mandatarios provinciales y que todavía no hay una decisión definitiva. Por su parte, Jaldo, que también tiene poder en Tucumán, se manifestó en contra de eliminar las primarias y espera conocer en detalle el proyecto oficial antes de pronunciarse.
El escenario en el Congreso y las tensiones ⚖️
La reforma electoral, que incluye cambios en las primarias, es uno de los temas prioritarios para el Gobierno y está en plena discusión en el Senado. Para que esta ley pase, necesita una mayoría calificada: 37 votos en esa cámara y 129 en Diputados. Por eso, las negociaciones son intensas y algunos legisladores están en una especie de cuerda floja, con la posibilidad de apoyar o no el proyecto.
Una estrategia que se baraja es ofrecer beneficios a los gobernadores y aliados, como acuerdos tácitos para que La Libertad Avanza no compita en ciertas provincias, a cambio de su apoyo en el Congreso. Esto generó críticas dentro del peronismo y del kirchnerismo, que temen que estas negociaciones puedan terminar dividiendo aún más al espacio oficialista.
¿Qué pasa si eliminan las PASO? 🚩
Si la reforma se aprueba y las primarias desaparecen, el peronismo tendrá que decidir qué hacer. La opción de una interna con candidaturas abiertas aparece como una alternativa, pero también está la posibilidad de buscar un candidato único a dedo o, incluso, de armar una lista sin internas. La idea de una interna, promovida por algunos dirigentes como Sergio Uñac, busca revitalizar la participación y dar mayor legitimidad a los candidatos, pero otros consideran que sería muy difícil de organizar y que podría profundizar las peleas internas.
En cualquier caso, la ausencia de PASO complicaría la estrategia del oficialismo para definir su candidato a presidente y, en ese contexto, el panorama político se vuelve aún más incierto. La tensión está en su punto máximo, y las decisiones que se tomen en las próximas semanas pueden marcar el rumbo del país para los próximos años.
¿Y qué dicen los protagonistas? 🗣️
Los gobernadores y legisladores están en plena negociación, y cada uno tiene su postura. Mientras Jalil y Sáenz parecen inclinados a eliminar las primarias, Jaldo pide cautela y espera ver los detalles del proyecto. La discusión también pasa por el futuro del peronismo y si será capaz de unirse o si se fragmentará aún más.
Lo que está claro es que la pelea por las primarias no es solo una discusión técnica, sino una batalla por el control político y el destino electoral del país. La decisión que se tome puede favorecer a unos u otros, y el impacto se sentirá en las urnas en las próximas elecciones.




