La economía de EE.UU. sigue sorprendiendo 🏦✨
Aunque todavía no se conocen todos los datos del último cuatrimestre de 2025, los expertos coinciden en que la economía estadounidense fue más resistente de lo que se pensaba. Y las buenas noticias parecen continuar para el próximo año, con proyecciones que indican un crecimiento sólido y sostenido. Pero, claro, no todo es color de rosa. Hay algunos temores que podrían complicar las cosas, como una posible burbuja en el sector tecnológico o un aumento en la inflación.
¿Qué dicen los analistas? 📊
Desde Oxford Economics aseguraron que no creen que el excepcionalismo económico de EE.UU. termine en 2026. De hecho, anticipan que el crecimiento del PBI será superior al que esperan la mayoría y que la economía seguirá fuerte, incluso con las medidas que se tomaron en 2025, como los aranceles comerciales. Esto último, dicen, no debería afectar mucho a la economía, ya que hay un contexto de mayor ingreso para los hogares y una política fiscal flexible.
Por su parte, los economistas de Goldman Sachs también confían en un crecimiento del 2,6% para el próximo año. Sus motivos principales: recortes de impuestos, condiciones financieras más fáciles y reducción de aranceles. Además, esperan que en la primera mitad de 2026 la economía reciba un impulso extra, gracias a la reapertura del gobierno tras el largo cierre que vivieron por un «shutdown».
La revolución de la inteligencia artificial 🚀🤖
Un factor que, para muchos, puede cambiar las reglas del juego en 2026, es la inteligencia artificial. Desde BlackRock pronostican que la IA seguirá siendo más importante que los aranceles y otros factores económicos tradicionales, como ocurrió en 2025. La innovación tecnológica podría impulsar la economía por encima de la tendencia histórica del 2%, aunque también advierten que esto puede traer desafíos.
Para absorber toda esa inversión en tecnología, los expertos creen que la economía tendrá que hacer ajustes importantes. La inversión en tecnología digital ya alcanza niveles históricos y, si las grandes empresas tecnológicas cumplen con sus planes, podría haber un crecimiento aún mayor de lo esperado. Sin embargo, algunos analistas, como los de Goldman Sachs, son más cautelosos y creen que todavía falta tiempo para que la IA tenga un impacto real en el empleo y en la productividad general.
¿Inflación y tasas de interés? 💹
En cuanto a la inflación, hay distintos puntos de vista. Desde BlackRock dicen que la inflación podría mantenerse por encima del 2%, aunque la Reserva Federal tiene margen para seguir bajando las tasas de interés. La idea es que, si la economía no empieza a contratar más empleados de forma significativa, la inflación podría mantenerse estable, permitiendo que las tasas sigan bajando en 2026.
Por otro lado, Goldman Sachs asegura que la inflación en EE.UU. se mantuvo alta en 2025 principalmente por el impacto de los aranceles en los precios. Sin embargo, predicen que, sin ese efecto, la inflación se situaría en torno al 2,3% e incluso podría disminuir en el segundo semestre del próximo año, lo que facilitaría que la Fed pueda reducir aún más las tasas.
¿Y la desigualdad? ⚠️
Un tema que preocupa a algunos economistas es el aumento en la desigualdad. James Knightley, del Grupo ING, explicó que el 20% de los hogares con mayores ingresos continúa gastando con fuerza, impulsado por su riqueza, mientras que el 60% inferior enfrenta mayores dificultades, por miedo a perder sus empleos o por el alza de precios.
También señaló que, por cuarto trimestre consecutivo, la inversión en capital fuera del sector tecnológico cayó, lo que suele ser un signo de recesión. Sin embargo, la inversión en tecnología y software aumentó un 18% interanual, mostrando que la economía sigue apostando a la innovación. El riesgo, advierten, sería una caída en el mercado bursátil que afecte el valor de las acciones tecnológicas, lo que podría frenar ese gasto y perjudicar a quienes tienen más riqueza.
¿Qué esperar? 🔮
En definitiva, el 2026 pinta como un año de muchas expectativas. La economía de EE.UU. parece tener la fuerza para seguir creciendo, impulsada por la tecnología, la política fiscal y la reapertura del gobierno. Pero también hay que estar atentos a los riesgos, como la posible burbuja en el sector de la IA o una inflación que se mantenga elevada, lo que podría complicar el panorama.
Lo que sí parece claro es que los próximos meses serán clave para entender si todos estos factores se consolidan o si surgen nuevos desafíos que puedan cambiar el rumbo de la economía más grande del mundo.




