Argentina necesita más crédito para crecer, pero hay desafíos
El presidente de la Asociación de Bancos de la Argentina (ABA), Claudio Cesario, expresó que el país requiere impulsar el crédito tanto para familias como para empresas si quiere avanzar en su desarrollo. Aunque en los últimos meses se ha notado un aumento en la morosidad, especialmente en los préstamos a las familias, Cesario asegura que esto no indica un problema grave de sobreendeudamiento. Al contrario, señala que el nivel de crédito en Argentina sigue siendo muy bajo en comparación con otros países de la región.
¿Qué está pasando con el endeudamiento?
Cesario explicó que, en realidad, la cantidad de crédito que hay en Argentina es mínima: menos del 6% del Producto Interno Bruto (PIB) para las familias, y en total, el crédito al sector privado no llega al 10% del PIB si se suman las distintas opciones disponibles, como fintechs, cooperativas y otros. Esto implica que todavía hay mucho margen para que tanto las familias como las empresas puedan acceder a financiamiento para proyectos y crecimiento.
¿Por qué aumentó la morosidad?
El dirigente aclaró que la subida en la morosidad no es motivo de alarma. La causa principal es el retraso en los salarios y la suba de tasas de interés, que ocurrió en el último semestre del año pasado. La buena noticia es que, en Argentina, las tasas de interés de los créditos son fijas y la inflación es menor a esas tasas, por lo que las cuotas no se licúan, como sí sucede en otros contextos. Esto ayuda a que muchas familias puedan volver a pagar sus préstamos de manera sostenible, siempre y cuando puedan normalizar su situación económica.
¿Qué están haciendo los bancos?
Para hacer frente a estas dificultades, los bancos están ofreciendo diferentes esquemas de refinanciación. Es decir, están ajustando las condiciones de los préstamos y acompañando a quienes, por motivos económicos, no pueden cumplir con los pagos. Estas soluciones son personalizadas y se ajustan a cada perfil de cliente, con la idea de evitar que las personas entren en una situación de sobreendeudamiento.
¿Es un riesgo para el sistema financiero?
Cesario aseguró que no, que Argentina tiene niveles bajísimos de crédito y que, en comparación con otros países, el porcentaje todavía es muy bajo. Además, sumando las distintas alternativas de financiamiento disponibles, el crédito en el país sigue siendo menor al 10% del PIB. Esto significa que todavía hay mucho espacio para que el sistema crezca sin que exista un riesgo sistémico que pueda desestabilizarlo.
¿Qué hay de los proyectos en el Congreso para reestructurar o condonar deudas?
Desde el sistema financiero, hay preocupación por algunos proyectos que buscan condonar deudas o poner topes en las tasas de interés y comisiones. Cesario advierte que si esas medidas se aprueban, podrían tener un efecto contrario: reducir aún más la confianza de los depositantes, que son quienes aportan el dinero para que los bancos puedan ofrecer créditos. Menos confianza significa menos crédito y, en definitiva, un freno al crecimiento económico.
¿Cómo regula el sistema financiero?
El Banco Central de la Argentina (BCRA) ya regula el sistema bancario con normas estrictas y supervisa que todo funcione correctamente, siguiendo lineamientos internacionales como los de Basilea. Esto ayuda a mantener al sistema estable y confiable, incluso en tiempos difíciles.
¿Qué esperan para el futuro cercano?
El BCRA ha tomado medidas para aumentar la liquidez en el mercado, lo que debería traducirse en tasas de interés más bajas. Se espera que estas tasas se mantengan en niveles más accesibles, facilitando que tanto las familias como las empresas puedan acceder a créditos y financiar sus proyectos.
¿Y el crecimiento de la economía?
Cesario confía en que, con las medidas adoptadas y una mayor estabilidad fiscal y monetaria, la economía argentina pueda seguir recuperándose. Aunque todavía hay desafíos, como reducir la inflación y ajustar los precios, las inversiones que se esperan en los próximos meses podrían acelerar esa recuperación y poner a Argentina en una senda de crecimiento más sólida.
En definitiva, aunque el camino no está exento de obstáculos, el sistema financiero argentino mira hacia el futuro con la esperanza de ampliar el acceso al crédito y potenciar el desarrollo de todas las áreas del país.




