¿Qué pasa con los delitos por evasión y las multas? 🚨
Recientemente, el gobierno modificó las reglas para penalizar la evasión de impuestos, ajustando los límites económicos que definen cuándo un delito ya no será considerado simple. Antes, si una persona o empresa evadía más de 1.500.000 pesos en un año, podía considerarse un delito, pero ahora ese monto se elevó a ¡¡100 millones de pesos!!
Además, inicialmente ese umbral en dólares era u$s100.000, pero con la reforma, quedó en aproximadamente u$s66.000, lo que hace que sea más difícil que alguien pueda escapar a la ley por montos menores.
¿Qué pasa si pago la deuda en cuotas? 💰
Otra novedad importante es que si alguien evade impuestos y cancela lo adeudado en forma incondicional —esto es, sin condiciones— más los intereses y un adicional del 50% del total, puede evitar ir a juicio. Es decir, si pagás, te olvidas del proceso penal. Pero ojo, esto también significa que no podrás acceder a la reparación del daño, que en otros casos busca que el infractor compense a la sociedad.
¿Y qué pasa con las denuncias? ⚖️
El organismo recaudador, que en Argentina es la AFIP, ya no tendrá que denunciar penalmente en ciertos casos. Por ejemplo, si las diferencias en la declaración de impuestos son por interpretación normativa, o si las correcciones se hacen mediante notas fundadas o presentaciones espontáneas antes de que la AFIP inspeccione, no se iniciará una causa penal. Esto busca agilizar y reducir la cantidad de procesos judiciales relacionados con pequeñas o técnicas diferencias.
¿Y las sanciones y multas? ✍️
En lo que respecta a las multas, estas también aumentan. La multa automática, que antes era de unos $110.000, ahora pasa a $220.000 para personas físicas y $440.000 para empresas. Sin embargo, si regularizas tu situación en los primeros 15 días tras la intimación, la multa se reduce a la mitad.
Una curiosidad: muchas de estas multas pueden ser apeladas ante el Tribunal Fiscal de la Nación, aunque, desde hace años, ese tribunal solo puede revisar multas por montos superiores a $50.000. Y, claramente, ese monto quedó muy bajo para un tribunal con tanta experiencia y prestigio.
¿Y qué pasa con los plazos? ⏳
Antes, la AFIP tenía 5 años para determinar y exigir impuestos, pero ahora ese plazo se acorta a solo 3 años, siempre que el contribuyente esté al día en sus declaraciones y no haya discrepancias importantes respecto a la información que la AFIP tiene o recibe de terceros.
Se considera discrepancia significativa si hay diferencias del 15% o más en el impuesto a pagar, si hay diferencias que superan el límite para delitos de evasión simple, o si se usan facturas o documentos apócrifos.
¿Qué es el régimen de declaración jurada simplificada? 📝
Este es un nuevo sistema opcional para personas físicas y sucesiones en el país. La idea es simplificar la declaración del impuesto a las ganancias, sin tener que presentar detalles del patrimonio ni justificar variaciones patrimoniales al inicio y fin del período fiscal.
Podrán acceder quienes tengan ingresos totales de hasta $1.000 millones, patrimonio igual o menor a esa cifra, y no sean considerados grandes contribuyentes. Además, podrán aceptar la declaración propuesta por la AFIP y pagar en plazo, lo que los libera de presentar más detalles, salvo en casos de omisión de ingresos, deducciones improcedentes o facturas apócrifas.
Este régimen también presume que las declaraciones de Ganancias y IVA son correctas, siempre que la AFIP no impugne y no detecte discrepancias significativas. Si se detecta alguna, la AFIP podrá extender la fiscalización a años posteriores y determinar diferencias de oficio.
¿Y los valores y multas, cómo se actualizan? 📈
Una de las novedades más importantes es que todos los valores relacionados con las multas, las sanciones y los parámetros de la declaración simplificada se ajustarán automáticamente cada año, considerando la inflación y la variación de la Unidad de Valor Adquisitivo (UVA). Esto busca que las multas y límites no queden desactualizados con el tiempo.
¿Qué sigue? 🔜
El proyecto aún necesita la aprobación del Senado y la reglamentación definitiva, pero ya se anuncian cambios que podrían hacer más sencilla y menos punitiva la relación con la AFIP para muchos contribuyentes. Sin duda, estos ajustes buscan equilibrar la fiscalización con una mayor comodidad para quienes cumplen sus obligaciones.




