¿Qué fue lo que cambió en el Mercosur? 🤔

Muchos hablan de un cambio en la forma en que el Mercosur se conecta con el mundo, pero la realidad es que esto no sucedió de un día para otro. La directora del grupo de estudios sobre negociaciones comerciales internacionales de la Universidad Nacional de Rosario, Julieta Zelicovich, explica que esta transformación lleva más de 10 años en marcha.

Desde 2016, los presidentes de los países del bloque comenzaron a revisar su estrategia externa, en un contexto donde a nivel global había negociaciones comerciales muy fuertes. Estados Unidos, la Unión Europea, Canadá y otros países estaban avanzando en acuerdos que, en algunos casos, parecían alejados de las posiciones más rígidas del Mercosur, especialmente en sectores agrícolas y proteccionistas.

La historia detrás del cambio: de la protección a la apertura 🚀

Argentina y Brasil, los dos pesos pesados del bloque, tenían posturas más conservadoras en comparación con Paraguay y Uruguay, que siempre mostraron más interés en abrirse al comercio internacional. Sin embargo, todo empezó a cambiar en Argentina, especialmente con la llegada de Javier Milei a la presidencia, quien manifestó una vocación más abierta y menos proteccionista.

El economista Federico Vaccarezza, del Instituto de Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional de La Plata, explica que en el pasado, Argentina priorizaba un modelo más basado en la sustitución de importaciones y un mercado interno fuerte. Esto, según afirma, llevó a que el país quedara cada vez más aislado del comercio mundial y con menos inversión extranjera, porque nadie quiere invertir en un mercado cerrado.

Curiosamente, este aislamiento puede jugar a favor de Argentina en las negociaciones. Como su participación en el comercio global es muy pequeña, si se negocian acuerdos en bloque, las concesiones que se le piden a Argentina suelen ser mínimas, mientras que Brasil, con una economía mucho más grande, toma el liderazgo en estas negociaciones.

¿Industria y acuerdos comerciales, una relación posible? 💡

Uno de los debates más fuertes en torno a las negociaciones es si los acuerdos comerciales ayudan o entorpecen la industria local. Vaccarezza sostiene que el problema no son los tratados en sí, sino la falta de políticas industriales coherentes. Es decir, si Argentina tuviera un plan claro para potenciar su industria, estos acuerdos podrían ser herramientas para abrir mercados y atraer inversiones.

Julieta Zelicovich también aporta que, aunque estos acuerdos tienden a limitar el espacio para políticas industriales, no lo eliminan por completo. De hecho, las políticas industriales pueden adaptarse y encontrar excusas para promover la innovación, la transición energética o el cuidado del ambiente, incluso en un marco de libre comercio.

Brasil y su papel en la reindustrialización 🌱

Brasil, por su parte, siempre mantuvo una postura proteccionista, pero en los últimos años ha avanzado en la reindustrialización de sectores clave. Según Vaccarezza, Brasil ya cuenta con industrias muy competitivas en el escenario internacional, como la agroindustria, la minería, el petróleo y la industria aeronáutica con Embraer como ejemplo emblemático.

El país busca ahora fortalecer esas capacidades exportadoras y atraer inversiones extranjeras, incluso abriendo mercados que antes estaban cerrados. La estrategia de Brasil incluye también una mirada geopolítica, con el objetivo de posicionarse como un actor relevante en la nueva dinámica mundial.

El ex ministro de Lula, Elizondo, señala que Brasil ha cambiado su enfoque y ahora busca una política exterior más activa, apoyándose en sectores que ya crecieron y que ahora piden mayor apertura para seguir expandiéndose. Además, reconoce que Brasil no quiere poner en riesgo el valor del Mercosur como bloque regional.

¿Qué viene ahora? Nuevos acuerdos y oportunidades 🔮

Los analistas coinciden en que los próximos pasos del Mercosur serán cruciales para su inserción internacional. Un acuerdo con Canadá, por ejemplo, sería muy importante porque complementaría la economía y facilitaría inversiones conjuntas, especialmente en minería, un sector estratégico.

Por otro lado, también hay interés en abrirse a Asia. Japón y Corea del Sur son destinos clave, aunque Argentina mostró resistencia en el pasado a estos acuerdos, especialmente por el impacto en la industria automotriz local. Sin embargo, Vietnam e Indonesia aparecen como mercados prometedores en alimentos, energía y recursos naturales.

En definitiva, el proceso de cambio está en marcha. La historia muestra que, aunque la estrategia ha sido lenta y a veces difícil, el impulso hacia una mayor apertura y cooperación internacional continúa, con la mira puesta en un futuro más conectado y competitivo.