¿Un ministro puede ser candidato a fiscal en Comodoro Py? La polémica está servida
En medio de un escenario político y judicial cada vez más caliente, el nombre de Juan Bautista Mahiques empezó a sonar fuerte como posible candidato para ocupar un puesto clave en la justicia federal. ¿El problema? Es ministro de Justicia y, además, se inscribió en concursos para ser fiscal en Comodoro Py, la meca de las causas de corrupción en Argentina.
¿Qué está pasando exactamente?
El Ministerio de Justicia abrió en octubre pasado dos concursos para cubrir vacantes en la fiscalía federal de Comodoro Py. Uno de ellos es para la Fiscalía General, que revisa todos los expediente de corrupción y tiene la última palabra en cómo seguir las investigaciones. El otro es para fiscalías de primera instancia, cargos que también manejan casos importantes. La inscripción cerró el 31 de diciembre y allí apareció el nombre de Mahiques, que en ese momento era fiscal general de la Ciudad de Buenos Aires.
Lo que genera ruido es que, a principios de 2024, Mahiques asumió como ministro de Justicia. Entonces, si todavía era candidato a fiscal cuando tomó el cargo, la pregunta sería: ¿puede un funcionario que debe decidir sobre esas causas competir en el mismo proceso?
¿Es legal o es una jugada política? 🤨
Legalmente, no hay impedimentos para que Mahiques participe. La ley permite que un funcionario se inscriba en concursos, aunque en la práctica eso genera un dilema ético y político. La discusión no es solo técnica; también está en el plano de la percepción pública y la confianza en la independencia judicial.
Desde su entorno aseguran que Mahiques ya tiene decidido qué hará si logra avanzar en el proceso: si todavía está en funciones cuando le toque rendir el examen, presentará su renuncia. Pero si ya no es ministro, seguirá con la candidatura. La realidad es que el proceso todavía no tiene fecha definida para la evaluación escrita, que es uno de los pasos finales para ser fiscal.
¿Qué impacto puede tener esto en la Justicia?
La candidatura de Mahiques genera preocupación en algunos sectores de los tribunales. La Fiscalía General, en particular, es vista como un puesto estratégico porque puede decidir si las causas de corrupción avanzan o se cierran. Además, su relación con el poder político y sus vínculos con personas cercanas al gobierno, como Santiago Viola (amigo y segundo en su equipo), alimentan las sospechas.
Por otro lado, el deseo de Mahiques de llegar a ser Procurador General de la Nación, uno de los cargos más importantes del sistema judicial, también está en el centro de la escena. La lucha por esos puestos no es solo técnico, sino que tiene un fuerte componente político y de alianzas.
¿Qué sigue en el proceso?
El concurso todavía está en una etapa preliminar. Después de que se inscribieron los candidatos, se sortearán los jurados que evaluarán a los postulantes. La próxima fase es el examen escrito, donde muchos quedarán fuera del proceso si no rinden. Solo los mejores podrán avanzar y, eventualmente, llegar a ser fiscales en una de las oficinas más importantes del país.
Por ahora, la fecha para ese examen no está establecida, y mucho dependerá de la logística y decisiones políticas. Lo que sí quedó claro es que la tensión entre la justicia y la política sigue en aumento, y la participación de un ministro en un proceso de estas características no pasa desapercibida.
¿Y qué dicen en los pasillos?
Fuentes cercanas a Mahiques aseguran que si no logra ser fiscal, dejará de participar en el concurso. Sin embargo, en círculos judiciales hay quienes critican la situación, alegando que la participación de un funcionario en un concurso que podría decidir sobre causas que lo involucran genera un conflicto ético y pone en duda la independencia del sistema judicial.
Lo que está claro es que la carrera por estos puestos en Comodoro Py no solo es un asunto de concursos, sino que también refleja las tensiones entre diferentes poderes y la lucha por el control de los casos de corrupción y poder en Argentina.




