El clásico en medio de una carrera contra el tiempo

Mientras River se prepara para enfrentar a Racing en un duelo clave en el campeonato local, en el mundo del fútbol argentino no dejan de analizar una posible jugada de azar: ¿qué pasará si Boca gana la Copa Sudamericana? La respuesta puede sonar a película, pero tiene bases en la realidad del torneo.

¿Qué tiene que ver Boca con la clasificación de River?

Resulta que si Boca logra coronarse campeón de la Sudamericana el 21 de noviembre en Barranquilla, eso podría beneficiarle a River en su lucha por entrar a la próxima edición de la Copa Libertadores. ¿Por qué? Porque Boca, al ganar la Sudamericana, se asegurará un cupo en el torneo internacional, lo que deja un espacio libre en la clasificación para otro equipo argentino.

Y ese equipo podría ser River, que hoy está muy cerca de esa línea de clasificación. En la tabla general del año, el conjunto dirigido por Marcelo Gallardo está a solo cuatro puntos de Rosario Central, que actualmente ocupa la última plaza para ingresar directamente a la Libertadores. La lucha está reñida y cada punto cuenta.

¿Cuál es la situación actual en la pelea por la Libertadores?

En la cima, Boca y Argentinos Juniors están en la pelea, ambos con 54 puntos. Detrás, hay un grupo apretado con Independiente Rivadavia (53), Vélez (52) e Instituto (50). La diferencia puede parecer mínima, pero en realidad, cada partido puede cambiarlo todo. River, con 49 puntos, necesita sumar en sus próximos encuentros para no depender de otros resultados.

El equipo de Núñez todavía tiene chances de asegurarse un lugar en la Libertadores sin depender del azar. Si logra ganar el campeonato del Torneo Clausura, automáticamente clasificará sin tener que esperar otros resultados. Pero si eso no ocurre, tendrá que mirar de reojo lo que pase en las últimas fechas.

El calendario y las chances que quedan

Para complicar un poco más las cosas, River aún tiene tres partidos importantes: contra Racing en el Monumental, Boca en La Bombonera y Aldosivi en Mar del Plata. Si no logra sumar suficientes puntos en esos encuentros, la clasificación podría depender de quién gane otros torneos o qué resultados tengan los rivales en la tabla.

Una opción sería que algún campeón del Clausura quede mejor posicionado en la tabla anual, permitiendo que River entre en esa clasificación por la ventana. En ese caso, podrían beneficiarse Argentinos, Rosario Central o incluso Independiente Rivadavia, si logran cerrar bien sus torneos.

¿Y si Boca gana la Sudamericana? La gran incógnita

La jugada del destino sería que Boca se consagre campeón internacional y, en ese proceso, deje un lugar libre en la Libertadores. Si eso pasa, River puede aprovechar esa oportunidad y colarse en la lista de equipos clasificados, aunque no haya logrado el objetivo en el torneo local.

Pero claro, nadie en River quiere terminar en esa situación. La idea es que el equipo dependa solo de sí mismo y no de los resultados del rival. La consigna interna es clara: ganar, sumar puntos y descontar esa diferencia con los que hoy están mejor ubicados. La meta es meterse en la Libertadores por mérito propio.

Enfocados en lo que viene: entrenamiento y estrategia

Por ahora, la atención del plantel de River está puesta en el próximo partido contra Racing. Para prepararse, en los últimos días, el equipo realizó un amistoso contra Ferro en Ezeiza, donde igualaron 1-1. Sebastián Driussi fue el autor del gol millonario. La práctica sirvió para que el cuerpo técnico analice quién será el reemplazo de Lucas Martínez Quarta, que llegó a cinco tarjetas amarillas y no podrá jugar contra Racing.

Además, algunos jugadores como Marcos Acuña, que sufrió un traumatismo en el empeine, están en condiciones de volver a la cancha. La estrategia y las variantes están en plena evaluación, con la mira puesta en conseguir los puntos necesarios para mantenerse en la lucha por la clasificación.

¿Qué esperar en las próximas semanas?

Se vienen partidos decisivos y, aunque la situación parece complicada, la esperanza en River sigue intacta. El equipo sabe que, más allá de lo que pase con Boca en Barranquilla, debe enfocarse en sus propios resultados. Solo así, sin depender de otros, podrán asegurarse un lugar en la próxima Libertadores y cerrar un año con la satisfacción de haber peleado hasta el final.