El fútbol en crisis, el tenis en auge
Italia, un país donde el fútbol siempre fue rey, está viviendo un cambio que sacude sus cimientos. La selección italiana, que alguna vez dominó el mundo con cuatro mundiales y dos Eurocopas, hoy mira el próximo Mundial 2026 desde la televisión. ¿La razón? La dura realidad del fútbol italiano, que atraviesa su peor momento en décadas, mientras que el tenis gana terreno con fuerza.
El descenso del fútbol y el ascenso del tenis
Las eliminaciones en los repechajes y una serie de resultados negativos han puesto en evidencia una profunda crisis. La selección de Italia, que solía ser una potencia, puede volver a quedar afuera de un Mundial por tercera vez consecutiva, algo que no pasaba desde hace mucho tiempo. La derrota en marzo ante Bosnia y Herzegovina en el repechaje europeo fue un golpe duro para los fanáticos y un llamado de atención para los expertos.
Mientras tanto, en el mundo del deporte individual, Jannik Sinner se consagra como uno de los grandes del circuito ATP. El tenista italiano, que ocupa actualmente el puesto número 1 del mundo, viene ganando los últimos cinco Masters 1000 — incluyendo París, Indian Wells, Miami, Montecarlo y Madrid — dejando en el camino a los mejores jugadores y demostrando que el tenis italiano está en plena etapa dorada.
El torneo de Roma, un ejemplo de cómo el tenis se está apoderando del escenario
La competencia del Masters 1000 de Roma refleja esta tendencia. Este año, la organización espera récords de público, con casi 400 mil espectadores hasta el 17 de mayo, superando incluso las cifras de 2025. Y no solo en el tradicional Foro Itálico; también en el Estadio Olímpico, donde antes solo jugaban los equipos de fútbol Roma y Lazio, se montan canchas de tenis para atraer a más fans.
El plan a largo plazo es aún más ambicioso: ampliar el Estadio Olímpico para que pueda albergar hasta 70 mil espectadores, y en unos años, convertirlo en la sede principal del torneo. La idea es que, en el futuro, el Masters 1000 de Roma compita en importancia con los grandes de la historia del tenis, incluso con la posibilidad de transformarse en un quinto Grand Slam.
¿El tenis reemplazará al fútbol? La opinión de los expertos
Para Angelo Binaghi, presidente de la Federación Italiana de Tenis y Pádel, la tendencia es clara: “El tenis está superando al fútbol”. La popularidad del deporte por individual y los resultados del circuito ATP refuerzan esa idea. La cantidad de personas que practican tenis en Italia crece rápidamente: hay más de 6 millones de jugadores y casi 20 millones de seguidores, casi igualando a los fanáticos del fútbol, que aún lideran pero con una diferencia que se acorta cada año.
En la televisión, los eventos de tenis también generan más audiencia. La final de las ATP Finals en Turín, donde Sinner enfrentó a Carlos Alcaraz, alcanzó 7 millones de espectadores y un share del 36,6%. En cambio, la selección italiana, que enfrentó a Noruega en las Eliminatorias del Mundial, llevó a solo 7,8 millones de televidentes, con una cuota de pantalla menor.
¿Puede el fútbol aprender del tenis?
Tras la eliminación de Italia del Mundial, muchos analistas comenzaron a cuestionar si el fútbol debería copiar el modelo del tenis para volver a ser competitivo. La causa principal: un sistema juvenil que quedó atrasado y una formación de entrenadores que no está a la altura de las potencias europeas.
Michelangelo Dell’Edera, director del Instituto de Formación de Entrenadores de la FITP, explicó que hace veinte años Italia estaba en una posición similar a la actual del fútbol, pero el tenis logró reinventarse. Cambió su estilo de juego, descentralizó los centros de rendimiento y expandió enormemente su base de entrenadores, que pasó de 2.500 a 15 mil en poco más de dos décadas.
Para Dell’Edera, el fútbol debe hacer lo mismo: reorganizar las escuelas formativas y mejorar la formación de entrenadores. Pero advierte que no hay soluciones rápidas: “Se necesitarán al menos diez años de trabajo duro para que el fútbol vuelva a estar en la cima”.
¿El futuro del deporte en Italia?
La tendencia indica que el tenis podría terminar desplazando al fútbol como el deporte más popular del país. La transformación del circuito y la inversión en torneos, como el Masters 1000 de Roma, son solo el principio de un cambio que ya está en marcha. La pregunta es si en unos años, los estadios y las canchas de tenis reemplazarán a los de fútbol en las principales ciudades italianas.
Por ahora, el país vive una especie de crisis de identidad deportiva, con un fútbol que parece estancado y un tenis que conquista corazones y mentes. La historia todavía no está escrita, pero la tendencia es clara y la revolución deportiva en Italia está en marcha. ¿Será el tenis el nuevo rey? Solo el tiempo lo dirá.




