El dólar, ¿el rey de la economía global? 👑💵

Durante décadas, el dólar fue la moneda que dominó las finanzas mundiales. La reserva de valor por excelencia, usado en transacciones internacionales y en la cotización de commodities como el petróleo. Pero en los últimos años, esa posición fuerte empieza a ser cuestionada. La razón: cada vez más países, especialmente aquellos que no están alineados con Estados Unidos, buscan reducir su dependencia del dólar.

¿Por qué empieza a cambiar el escenario? 🚧🌍

El protagonismo de potencias como China y Rusia, que no siempre tienen buenas relaciones con EE.UU., ha puesto en marcha un proceso que algunos llaman «desdolarización». Además, las políticas arancelarias y las sanciones impuestas por Estados Unidos, especialmente bajo la administración de Donald Trump, generaron desconfianza en aliados históricos y en el sistema financiero global.

En concreto, los bancos centrales del mundo han ido reduciendo la proporción de dólares en sus reservas. Según datos del Fondo Monetario Internacional, en 2005 los bancos centrales tenían casi el 65% de sus reservas en dólares. Para 2025, esa cifra bajó a poco más del 56%. Por otra parte, el euro, que en su momento fue visto como un posible competidor, hoy representa solo un 20% de esas reservas, y el yuan chino apenas logra captar un 2%.

El papel del dólar en el comercio y las finanzas internacionales 💼🌐

Pero, aunque las reservas en dólares bajan lentamente, la realidad es que el dólar sigue siendo la moneda predominante en el comercio bilateral y en las transacciones globales. La analista internacional María Haro Sly explica que la hegemonía del dólar es un «privilegio exorbitante de Estados Unidos». Y, aunque EE.UU. tiene una economía que muestra signos de endeudamiento y déficit, eso no parece afectar su dominio. La economía estadounidense continúa siendo un centro de poder en las finanzas internacionales.

El dólar también mantiene su rol en mercados clave, como el petróleo. La mayoría de los contratos petroleros aún se cotizan en dólares, y en tiempos de crisis globales, la tendencia es que el mundo busque refugio en esta moneda. Por eso, aunque surjan alternativas, ninguna ha logrado reemplazar completamente al dólar en la escala global.

¿Qué pasa con el yuan y los BRICS? 🤔🇨🇳

China, la segunda economía más grande del mundo, tiene un sistema financiero muy controlado por el Estado. Eso limita la internacionalización del yuan, que apenas representa un 2% en las reservas mundiales. La analista Haro Sly explica que, aunque China dispone de mecanismos para activar intercambios en yuanes en caso de emergencias, en la práctica, el comercio en esa moneda es muy reducido. La mayoría de las transacciones internacionales siguen haciendo uso del dólar y, en algunos casos, del euro.

Desde la perspectiva de los expertos, la idea de que el yuan pueda reemplazar al dólar en un futuro cercano es muy difícil. La falta de libertad de convertibilidad, los controles de capital y la poca transparencia del sistema financiero chino son obstáculos importantes. Además, en crisis internacionales como la de Irán o Rusia, las transacciones en yuanes son prácticamente inexistentes, y estos países terminan buscando dólares para sus operaciones.

¿Es posible una economía global sin hegemonía del dólar? 🚀

El economista Federico Vaccarezza sostiene que, si bien China y otros países están intentando fortalecer sus monedas, aún no hay una alternativa que pueda reemplazar al dólar en todos los aspectos. La experiencia del euro, por ejemplo, muestra que, a pesar de crecer como una opción, las crisis internas y las dificultades económicas en Europa limitan su potencial de reemplazo.

Haro Sly explica que la verdadera razón del predominio del dólar no es solo económico, sino también militar. Estados Unidos mantiene un fuerte aparato militar y una presencia global que refuerza su moneda como refugio seguro. La relación entre economía y poder militar hace que la hegemonía del dólar sea difícil de derribar en el corto plazo.

¿Qué nos deja todo esto? 🚨

En resumen, la tendencia sugiere que el dólar está perdiendo algo de su poder, pero todavía domina la economía mundial. La desdolarización puede avanzar en ciertos ámbitos regionales o en transacciones específicas, pero un cambio radical en el sistema financiero global todavía parece lejano. La historia continúa y, por ahora, el dólar sigue siendo el rey, aunque con un liderazgo cada vez más cuestionado.