Una movilización que no pasa desapercibida 🚶♂️🚶♀️
Este miércoles, cientos de personas se congregaron frente al Congreso Nacional para expresar su rechazo a la posible modificación de la Ley de Glaciares. La reforma, que ya fue aprobada en el Senado, busca cambiar las reglas para proteger los glaciares y el ambiente periglacial, y muchos la consideran un paso atrás en la lucha por cuidar los recursos naturales más valiosos de Argentina.
¿Qué se busca con la reforma? 🧊❌
La principal preocupación de quienes protestaron es que la nueva versión de la ley permite que las provincias tengan mayor autonomía a la hora de decidir cómo proteger estos espacios. Esto, según los críticos, abre la puerta a intereses económicos, como la minería y otros proyectos extractivos, que pueden poner en riesgo los glaciares y las fuentes de agua dulce que sustentan a todo el país.
Un escenario de tensión y movilización 💥
Desde temprano, las calles cercanas al Congreso estaban rodeadas por un fuerte operativo policial. Vallas, efectivos de la Policía Federal y de la Policía de la Ciudad controlaban el acceso a las avenidas principales, como Entre Ríos y Rivadavia. La tensión fue palpable en los primeros momentos, con empujones y enfrentamientos entre los manifestantes y las fuerzas de seguridad, especialmente cuando algunos intentaron avanzar desde la Avenida de Mayo y 9 de Julio.
En medio de esa situación, organizaciones sociales, agrupaciones políticas y ambientalistas convocaron a una marcha con el lema “la Ley de Glaciares no se toca”. La protesta incluyó una vigilia con antorchas, la lectura de un documento y un festival artístico que se prolongó hasta la noche. Todo esto, con la idea de mantener vivo el debate y sumar presión para que el Congreso reconsidere su postura.
¿Qué dicen los que están en contra? 📢
Los referentes políticos y sociales que participaron expresaron su preocupación por los cambios. Para Adriana Serquis, diputada de Unión por la Patria, la reforma es «regresiva» porque permite que cada provincia fije sus propios criterios de protección, en lugar de un criterio unificado y científico. “Queremos que la ley siga protegiendo nuestros glaciares y el agua, porque sin agua no hay vida”, afirmó.
Por su parte, Eduardo Valdés, también de Unión por la Patria, hizo un llamado a la justicia: “Entre el oro y el agua, elijo la vida”. La idea es que la ley no solo se quede en palabras, sino que se frene mediante acciones judiciales si es necesario. La movilización también contó con la presencia de diputadas y diputados de diferentes partidos, que mostraron su respaldo y criticaron la decisión del oficialismo.
Un mensaje fuerte desde la calle 🗣️✨
Mayra Mendoza, intendenta de Quilmes en uso de licencia, expresó su apoyo a la protesta y criticó duramente a quienes, desde el gobierno, ya habrían entregado los glaciares a intereses económicos. “Es triste pensar que las futuras generaciones podrían no tener acceso a estos recursos si no defendemos hoy nuestros recursos naturales”, dijo Mendoza, en una clara denuncia sobre la situación ambiental del país.
La movilización fue un recordatorio de que, frente a decisiones que afectan el patrimonio natural, hay una parte importante de la sociedad que no está dispuesta a aceptar cambios que puedan poner en riesgo el agua y el medio ambiente.
¿Qué sigue? 🔮
El debate continúa en el Congreso, pero la movilización dejó en claro que una parte de la población y los movimientos sociales quieren seguir peleando para que la protección de los glaciares sea una prioridad. La estrategia ahora es mantener la discusión en la agenda pública y, si es necesario, recurrir a la justicia para frenar lo que consideran un avance en la destrucción del patrimonio natural argentino.
Lo que está en juego no es solo una ley, sino el futuro del agua y la vida en Argentina. La decisión que tomen los legisladores en los próximos días será clave para definir si cuidamos nuestros glaciares o los dejamos vulnerables a intereses económicos y políticos.




