¿Qué pasó con los salarios en 2025? La historia de un año complicado para el bolsillo

El 2025 fue un año difícil para quienes trabajan en Argentina. A pesar de algunos avances en ciertos sectores, la mayoría de los trabajadores vieron cómo sus salarios no lograron mantenerse al ritmo de la inflación, lo que significa que en términos reales, su poder adquisitivo bajó. ¿Querés entender qué pasó y qué se espera para el próximo año? Acá te lo contamos.

El impacto de la inflación en los salarios 🌀💰

Desde junio, algunos gremios lograron cerrar acuerdos salariales con aumentos apenas por encima de la inflación, pero la situación se complicó a partir de julio, cuando empezó a haber más volatilidad cambiaria y la economía se volvió más inestable. La inflación, que en octubre alcanzó un 2,3%, hizo que los salarios, en promedio, no lograran seguirle el ritmo. Por ejemplo, los salarios del sector público y privado, en octubre, subieron solo un 2%, mientras que la inflación fue mayor, lo que hizo que en realidad perdieran poder de compra.

Los números que explican la realidad 💹

Según el último informe del INDEC, los salarios informales tuvieron un crecimiento del 4,2% en octubre, pero ese dato hay que mirarlo con cuidado: todavía hay que compararlo con la inflación de mayo, que fue de 1,5%, para entender el verdadero impacto. Además, el aumento acumulado en el año para los salarios privados registrados fue del 24%, un número que todavía está por debajo de la inflación total del período. Esto significa que, en términos reales, los trabajadores de ese sector perdieron poder adquisitivo.

En concreto, el especialista Luis Campos calcula que, en promedio, los salarios del sector privado formal bajaron un 0,9% en su valor real desde noviembre del año pasado, mientras que el sector público sufrió una caída mucho mayor, del 14,4%. En total, la caída promedio en los salarios registrados fue de casi un 6% en términos de poder adquisitivo.

Los sectores más afectados y los que lograron algo más 📊

El análisis de diferentes sectores revela que no todos sufrieron igual. La intermediación financiera fue uno de los rubros que mejor pudo acompañar la inflación, logrando mantener sus salarios en línea con los precios. En cambio, Comercio e Industria enfrentaron aumentos moderados o incluso negativos en sus salarios en términos reales, lo que demuestra que la recuperación no fue pareja.

Un informe de Invecq indica que, en promedio, el salario real creció un 2,5% en comparación con 2023. Sin embargo, esa recuperación fue muy desigual: los sectores que estuvieron en la lista de los “ganadores” (como los salarios de convenio, que aumentaron entre un 28% y 30%) mejoraron más, mientras que otros solo vieron mejoras menores, del 1,9%. Los empleados públicos, por ejemplo, siguen siendo uno de los grupos más afectados, con caídas importantes en sus ingresos reales.

Los gremios y las negociaciones en la mira 🗣️🤝

Un relevamiento realizado por Ámbito sobre diez gremios de referencia a nivel nacional muestra que, en la mayoría de los casos, los salarios básicos de estos gremios cerraron el año con pérdidas en términos reales. Para hacer estas comparaciones, se tomó como referencia el salario básico inicial de cada gremio y los salarios vigentes en noviembre, dejando de lado los bonos y otros adicionales, para entender mejor cuánto perdió el ingreso base.

Los sectores más afectados fueron los estatales y las empleadas domésticas, con caídas reales de hasta un 17%. También, gremios como los camioneros y bancarios están esperando que llegue diciembre para ajustar sus salarios y tratar de empatar la inflación. En cambio, el gremio de comercio, que es uno de los más grandes, cerraría el año con una pérdida cercana al 4% en sus salarios básicos reales.

¿Qué se espera para 2026? 🤔📈

Para el próximo año, las proyecciones muestran un escenario de mayor previsibilidad, aunque las empresas siguen siendo cautelosas. Según un informe de Adecco, muchas compañías planean hacer ajustes salariales entre el 16% y el 20% para empleados fuera de convenio, cifras que todavía superan la inflación prevista en el presupuesto del Gobierno, que sería de aproximadamente el 10% anual.

Además, la estrategia de las empresas será mantener los aumentos alineados con la inflación esperada y ofrecer esquemas de compensación para retener talentos, en un contexto donde el dólar y la inflación siguen siendo variables clave para planear los presupuestos.

¿Qué significa esto para vos?

En definitiva, 2025 fue un año en el que, en general, los salarios no lograron acompañar el ritmo de los precios y, por lo tanto, la calidad de vida se vio afectada. La buena noticia es que las proyecciones para 2026 parecen ofrecer un poco más de estabilidad, aunque todavía con desafíos y la necesidad de seguir negociando y cuidando el poder adquisitivo.