¿Qué está pasando con la pobreza en Argentina? 🤔

Algunos números no dejan dudas: en el primer trimestre de 2026, la pobreza en Argentina volvió a subir y afectó a más de 14,6 millones de personas. Es decir, 1,8 millones más que en el último trimestre de 2025, cuando las cifras estaban empezando a mejorar. Pero, ¿qué está causando este aumento y qué significa para quienes viven en esa situación?

Los datos que alarman 🚨

Según la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) de la consultora ExQuanti, en los primeros meses del año, la pobreza alcanzó el 30%, una suba de más de 3 puntos porcentuales en comparación con finales de 2025. La indigencia, que mide a quienes están en una situación aún más crítica, también creció del 6% al 6,5%. Mientras tanto, otros estudios, como el del Observatorio de la deuda social de la UCA, marcan que la pobreza llegó al 30%, y la indigencia al 9,5% en ese mismo período.

¿Por qué subió la pobreza? La historia detrás de los números 📊

Tras un pico en 2024, provocado por una fuerte devaluación y una inflación descontrolada, el gobierno logró una recuperación en los ingresos y una ligera baja en la inflación. Pero esa mejora duró poco. Desde septiembre de 2025, la inflación empezó a acelerarse de nuevo, y con ella, la pérdida del poder adquisitivo de muchas familias.

Además, el mercado laboral no ayudó mucho. Aunque se crearon nuevos empleos, muchos de esos trabajos son informales o precarios, con menos derechos y protección social. Esto significa que, aunque más gente tiene trabajo, esa ocupación no siempre alcanza para salir de la pobreza. De hecho, el porcentaje de personas que trabajan pero siguen siendo pobres aumentó del 18,1% al 20,6% entre finales de 2025 y principios de 2026.

Por si fuera poco, los ingresos de jubilaciones, pensiones y asignaciones familiares, que suelen ajustarse con retraso respecto a la inflación, perdieron poder de compra. La inflación acelerada en marzo, producto de un shock internacional, hizo que esas transferencias fueran aún menos útiles para quienes más las necesitan.

¿Y qué pasa con los niños y adolescentes? 👶🧑

La pobreza infantil también mostró un repunte. Entre los niños, niñas y adolescentes de 0 a 17 años, la pobreza creció de 39,9% a 42,5%. La situación es aún más grave en los más pequeños: los de 0 a 4 años vieron cómo su pobreza subió del 34,3% al 38,7%. Para los niños de 5 a 12 años, la subida fue de 40,6% a 44,2%. Solo los adolescentes de 13 a 17 años mostraron un aumento menor, de 42% a 42,4%.

La indigencia en los menores también creció: pasó de 8,6% a 9,5%. La peor situación se dio en los niños de 5 a 12 años, donde la indigencia se casi duplicó, del 8,4% al 11,4%.

¿Qué significa esto en la vida real? 🤷‍♀️

Estos números dejan en claro que, aunque en promedio las cifras puedan parecer estables o con leves mejoras, la realidad de muchas familias sigue siendo difícil. La informalidad, la subocupación y la falta de recuperación de los ingresos laborales están dejando a muchas personas en un estado de vulnerabilidad, incluso si tienen un empleo.

Además, la ayuda social, como las jubilaciones y las asignaciones familiares, no alcanza para cubrir las necesidades básicas, especialmente porque los precios siguen subiendo y las tarifas de servicios esenciales no reflejan totalmente la inflación real.

¿Qué nos dice esto sobre el mercado de trabajo? 💼

El aumento en la proporción de trabajadores pobres muestra que tener empleo no siempre es sinónimo de salir de la pobreza. La precarización del mercado laboral y la creciente informalidad hacen que muchos empleados no tengan estabilidad ni protección suficiente para mejorar su situación económica.

¿Qué pasa con la infancia? 🧸

Los datos también revelan que la pobreza en los niños y adolescentes dejó de disminuir y empezó a subir. Esto es preocupante porque afecta directamente a la niñez, que es la etapa más vulnerable y crucial para el desarrollo.

En resumen, la historia que nos cuentan estos números es clara: aunque hubo avances en ciertos momentos, la pobreza en Argentina está en aumento y sigue afectando a millones, incluyendo a los más pequeños. La recuperación económica todavía no llega a todos, y la desigualdad sigue siendo uno de los grandes desafíos del país.

¿Qué sigue? 🤔

Lo que queda en claro es que, para cambiar esta realidad, se necesita más que solo números. Es fundamental fortalecer las políticas sociales, mejorar la calidad del empleo y controlar la inflación para que los ingresos puedan realmente acompañar la suba de los precios. Solo así, las familias podrán tener una vida más digna y con más oportunidades.