¡La economía en pausa! 🛑

En China, una de las mayores potencias económicas del mundo, las cosas no están muy bien para quienes quieren pedir créditos. En septiembre, los préstamos a corto plazo que los consumidores solicitaban cayeron un 8,3% respecto al mismo mes del año pasado, la caída más fuerte registrada en mucho tiempo. ¿Qué significa esto? Que la gente está siendo mucho más cautelosa con su dinero y, en general, están gastando menos.

¿Por qué dejan de pedir préstamos? 🤔

Una de las razones principales es la crisis inmobiliaria que vive el país. La venta de casas ha bajado mucho, lo que hace que menos personas soliciten hipotecas. Además, muchos compradores prefieren pagar sus hipotecas anticipadamente si tienen la oportunidad, para evitar seguir endeudados. Esto ha provocado que el nivel de deuda de los hogares respecto al PIB, que en 2020 alcanzó el 60%, se mantenga estable o incluso baje un poquito. En otros países, esa proporción suele estar cerca del 70%, así que en China todavía están bastante por debajo.

¿Y qué pasa con el consumo diario? 🛍️

Lo interesante es que, a pesar de que las personas están tomando menos créditos para comprar cosas caras como autos o renovar sus casas, esa no es toda la historia. El gobierno intentó incentivar el consumo con subsidios a bancos para que otorguen préstamos con intereses más bajos, especialmente para artículos de alto valor. Pero, en realidad, los bancos se muestran cada vez más reacios a prestar dinero a los consumidores.

¿Por qué? La respuesta está en que los bancos están viendo que cada vez más personas tienen dificultades para devolver sus préstamos. Según una consultora, más del 10% de los adultos en China podrían tener deudas impagas, mientras que en 2024 esa cifra era menor al 8%. Esto hace que los bancos sean más cautelosos y no quieran arriesgarse a prestar a personas que podrían no pagar.

¿Qué pasa con las deudas que no se pagan? 😰

Otra complicación es que los bancos tienen problemas para vender las deudas que no se cobran. Antes, podían vender esas deudas por un 30% de su valor original, pero ahora ese porcentaje ha caído al 5%. Esto indica que cada vez hay menos interés en pagar esas deudas o en recuperarlas, lo que preocupa a los expertos. La tendencia refleja que muchos prestatarios ya no ven como una opción devolver lo que deben.

¿Y los cobradores? 😡

Para hacer frente a las deudas impagas, los bancos suelen vender esas cuentas a empresas de cobranza, que usan métodos para presionar a los deudores. En China, estas prácticas han sido muy duras y, en algunos casos, peligrosas. Los cobradores llaman insistentemente a los deudores y sus seres queridos, incluso llegan a divulgar información personal o a enviar imágenes ofensivas para intimidar. En algunos casos, incluso visitan las casas en la noche. Esto ha generado muchas historias tristes, con personas que han llegado a quitarse la vida por la presión y el miedo.

¿Qué hizo el gobierno? 🛡️

Para frenar estos abusos, las autoridades chinas comenzaron a poner reglas. Desde agosto, los cobradores sólo pueden llamar a un deudor seis veces por día, no pueden contactar a familiares ni hacer visitas nocturnas. Además, todas las acciones deben quedar registradas. Estas medidas buscan proteger a los deudores y reducir el acoso, pero también podrían hacer que sea más difícil para los bancos recuperar sus préstamos.

¿Qué significa todo esto para la economía china? 🌏

El descenso en el crédito al consumo, unido a las restricciones en el cobro de deudas, muestra una economía que está en un momento delicado. La gente está siendo más cautelosa, y los bancos, más prudentes. La combinación de una crisis inmobiliaria y el aumento de la morosidad puede tener efectos duraderos en el crecimiento del país. Mientras tanto, los consumidores y las autoridades están en un proceso de ajuste para encontrar un equilibrio que permita reactivar la economía sin que esto genere más problemas sociales o financieros.