El panorama actual: un crecimiento que no alcanza a todos
Desde hace un tiempo, Argentina muestra signos de recuperación en su economía, pero no todos los sectores y regiones están en la misma sintonía. Un informe reciente del Instituto Interdisciplinario de Economía de la Universidad de Buenos Aires (UBA), en colaboración con el CONICET, revela que esa recuperación sigue siendo desigual y que algunos sectores todavía están muy lejos de los niveles previos a 2022.
¿Qué sectores lideran y cuáles todavía necesitan levantarse?
Según el estudio, los sectores que más están impulsando la economía hoy son la minería, el sector financiero y el agro. Aunque representan solo el 16% del valor agregado y el 9% del empleo privado, estos rubros han mostrado un crecimiento importante, con niveles de producción entre un 17% y un 41% por encima de los números de 2022.
Por otro lado, sectores clave como la industria, la construcción y el comercio aún están en bajada. En total, estos sectores concentran casi la mitad del empleo privado y el valor agregado del país, pero todavía están entre un 4% y un 13% por debajo de los niveles de hace un año. La razón principal, explican los expertos, es que el empleo en estos rubros continúa bajando. Desde agosto de 2023, se perdieron unas 328.000 fuentes laborales, y la mayoría de esas bajas corresponden al sector privado.
¿Por qué la recuperación no llega a todos por igual? 🤔
El informe hace énfasis en que la economía, en su conjunto, creció un 8,9% desde el punto más bajo de mediados de 2024. Sin embargo, esa mejora no se distribuye de manera equitativa. Cuando se mide por habitante, el producto interno bruto (PBI) todavía está un 8,9% por debajo del máximo histórico alcanzado en 2011. Esto significa que, a pesar del crecimiento, en promedio, la gente todavía no siente que la economía esté en su mejor momento.
Además, el análisis territorial revela que no todas las provincias se recuperan igual. Solo 12 de las 25 provincias y distritos analizados, que representan cerca del 29% de la población, tienen niveles de actividad superiores a los del mismo período en 2022. La región que más rezagada aparece es el conurbano bonaerense, la zona que rodea a la Ciudad de Buenos Aires, donde la recuperación está mucho más atrasada en comparación con otras áreas del país.
¿Qué significa esto para el trabajo y el empleo? 💼
Un dato preocupante es que, en el último año, se han perdido más de 300.000 empleos asalariados, en su mayoría del sector privado. Esto refleja que, aunque algunos sectores crecen, otros todavía enfrentan dificultades y eso impacta directamente en la cantidad de trabajos disponibles y en la calidad del empleo.
El informe advierte que, si la recuperación económica sigue concentrándose en actividades que generan menos empleo, será muy difícil que esa mejora se traduzca en aumentos sostenidos en los ingresos y en la cantidad de empleos en todo el país. Para que todos puedan beneficiarse, la economía necesita un equilibrio donde el crecimiento también impulse a los sectores que todavía están en baja.
¿Qué se puede esperar para el futuro?
Por ahora, la recuperación sigue siendo un proceso heterogéneo y con desafíos importantes. La clave será que los sectores que todavía no alcanzan los niveles de antes de la crisis puedan volver a crecer y que esa expansión llegue a todas las regiones. Solo así, Argentina podrá lograr un crecimiento más justo y sostenido, que beneficie a todos los que trabajan y viven en el país.




