Inversiones necesarias para crecer
Si Argentina quiere avanzar y ponerse a la altura de otros países latinoamericanos, necesita invertir entre el 5 y 6% de su PBI en infraestructura. Pero, ¿qué significa esto en la práctica? Básicamente, mejorar caminos, ferrocarriles, puertos y servicios básicos para que la economía funcione mejor y más rápido.
El desafío de mantener el equilibrio fiscal ⚖️
El problema es que, en los últimos años, el país redujo mucho esas inversiones. Según datos del CIPPEC, entre 2015 y 2022, Argentina destinó en promedio solo el 1,74% del PBI a obras públicas, y este año esa cifra bajó aún más, a solo el 0,4%. Esto se debe en parte a que el gobierno busca mantener las cuentas en orden, evitar déficit y no endeudarse demasiado.
Pero, si no se invierte en infraestructura, el país pierde dinero y oportunidades: caminos en mal estado, transporte caro y lento, servicios básicos insuficientes. La Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO) calcula que Argentina pierde unos 25 mil millones de dólares cada año por no mantener y ampliar su infraestructura.
El papel del sector privado y la inversión extranjera 💼🌎
Para compensar esa baja inversión pública, el gobierno está apostando a que el sector privado y los fondos internacionales puedan hacer su parte. De hecho, en 2023, casi la cuarta parte de las inversiones en infraestructura vino de financiamiento externo, como organismos multilaterales o acuerdos bilaterales con otros países.
En cuanto a qué se invierte, la mayor parte va a transporte (33%), seguido por vivienda y urbanismo (17%), agua y saneamiento (12%), y energía (12%). El resto se reparte en otros sectores. Para este año, el presupuesto nacional prevé que solo el 0,4% del PBI vaya a obras públicas, con más de la mitad de esa inversión financiada con recursos internos y el resto con fondos externos.
Proyectos en marcha y nuevas oportunidades 🚀
El gobierno lanzó un plan para incentivar inversiones privadas en infraestructura. A través del sistema RIGI, ya hay más de US$ 100 millones en proyectos, principalmente en gasoductos, generación de energía y obras industriales.
Además, se están privatizando algunos servicios y rutas. Por ejemplo, los ramales de cargas de los ferrocarriles Belgrano, San Martín y Urquiza, que suman más de 7.500 km de vías, están en proceso de concesión. La Hidrovía, que conecta los puertos del Gran Rosario con el río Paraná, ya fue concesionada por 25 años, con inversiones comprometidas por US$ 10.000 millones.
Debate y desafíos en el próximo evento 📅
El próximo martes 8 de septiembre, en el Museo Malba, se realizará el tercer encuentro del ciclo Democracia y Desarrollo organizado por Clarín. Bajo el lema «Ampliando fronteras competitivas», será una oportunidad para debatir sobre cómo mejorar la infraestructura en Argentina y qué papel deben jugar el Estado, las empresas y los gobiernos provinciales.
El evento contará con la participación de referentes del sector político, empresarial y académico. Entre los invitados están el Jefe de Gabinete, Diego Santilli; gobernadores de varias provincias y empresarios importantes como Martín Eurnekian y Roberto Murchison. También participarán expertos en infraestructura y representantes de cámaras empresarias y sindicatos.
¿Por qué es tan importante invertir en infraestructura? 💡
Una buena infraestructura no solo permite que las cosas funcionen mejor, sino que también ayuda a que las empresas sean más competitivas y que las personas tengan una mejor calidad de vida. Sin caminos en buen estado, el transporte de cargas puede costar hasta 20 veces más en algunas rutas, lo que encarece productos y reduce la economía del país.
Además, si no se arreglan las obras y caminos existentes, Argentina pierde millones de dólares cada año y se queda atrás frente a otros países que sí invierten en su desarrollo. La clave está en encontrar un equilibrio: mantener las cuentas en orden, pero sin dejar de lado las inversiones en obras que harán crecer al país en el largo plazo.




