¿Qué pasa con el crédito y la economía? 🤔
La semana pasada, el ministro de Economía, Luis Caputo, se reunió en Nueva York con inversores y les dejó un mensaje claro: por ahora, el Gobierno no tiene intenciones de incentivar el consumo para mejorar los indicadores económicos antes de las próximas elecciones en 2027. Esto significa que no planean gastar más o buscar formas fáciles de hacer crecer la economía en el corto plazo.
¿Y qué pasa con el crédito? 💳
Una de las opciones que algunos pensaron para reactivar la economía era incentivar el crédito en pesos, es decir, facilitar que las familias y empresas puedan pedir préstamos y gastar. Pero desde el Poder Ejecutivo aclararon que eso tampoco está en sus planes, al menos por ahora. La idea de «no va a haber plan platita» muestra que quieren mantener el superávit fiscal y no aumentar el gasto público, que sería una forma rápida de impulsar la economía.
¿Entonces, qué alternativas quedan? 🧐
El análisis de expertos del Centro de Estudios Políticos y Económicos (CEPEC) indica que, aunque no lo digan abiertamente, el Gobierno no está buscando incentivar el crédito en pesos. La razón principal: si se relajan las reglas para que los bancos presten más dinero, eso podría generar más emisión de pesos y, en consecuencia, aumentar todavía más la inflación. El Banco Central mantiene un control estricto sobre la cantidad de dinero en circulación para intentar bajar la inflación, y ampliar los créditos podría complicar ese objetivo.
¿Por qué el crédito puede ser un problema? ⚠️
El crédito bancario funciona como un multiplicador de dinero. Cuando los bancos prestan más, en realidad están creando más dinero en la economía. Esto puede ayudar a reactivar la actividad, pero también puede hacer que los precios suban más rápido, justo lo que el Gobierno quiere evitar en un año electoral.
El informe del CEPEC explica que, si bien el crédito puede impulsar el consumo y la inversión, también genera una mayor demanda de dinero y puede presionar aún más sobre la inflación. Por eso, desde el equipo económico prefieren no arriesgarse y mantener una política monetaria restrictiva.
El papel de los encajes y la deuda pública 🏦
Otra herramienta en juego son los encajes, que son los fondos que los bancos deben mantener inmovilizados para respaldar los depósitos. Actualmente, la ley permite que parte de esos encajes puedan estar en bonos públicos en lugar de efectivo, lo que facilita que los bancos inviertan en deuda del Estado sin que ese dinero quede realmente fuera del sistema.
Esto significa que, en realidad, una buena parte del dinero que los bancos tienen no está en reserva, sino en deuda pública. El problema, dicen los expertos, no es solo si los bancos tienen liquidez, sino hacia dónde va esa liquidez. La preocupación es que ese dinero termine en compras de bonos, en vez de usarse para préstamos a familias o empresas.
¿Y qué significa esto para la economía real? 💸
El informe advierte que, aunque el crédito puede ayudar a aumentar el consumo, hay un límite. La economía todavía necesita bajar la inflación, y eso requiere que los salarios le ganen a los precios, aunque sea lentamente. Sin embargo, ampliar demasiado el crédito en un contexto de control de la inflación puede ser contraproducente.
El diagnóstico del Gobierno y las cifras del crédito 📊
El análisis también muestra que, aunque el financiamiento al sector privado creció en los últimos años, ese crecimiento se desaceleró desde mediados de 2025. La morosidad de las familias, es decir, los préstamos que no se pagan, se cuadruplicó, y en agosto los préstamos en pesos en realidad cayeron en términos reales por primera vez desde marzo.
Todo indica que el crédito seguirá siendo moderado y que las políticas del Gobierno apuntan más a mantener la inflación bajo control que a estimular un crecimiento rápido y fuerte en el corto plazo.




