Un jueves que quedará en los recuerdos

El 10 de abril de 2026 será recordado como un día especial para el Club Atlético Platense. Por primera vez en su historia, el equipo disputó un partido en la prestigiosa Copa Libertadores. La cancha fue el estadio Ciudad de Vicente López, y la emoción no pudo ser mayor, tanto para los hinchas que llenaron las tribunas como para quienes lo vieron desde casa por TV.

Un sueño hecho realidad para los hinchas

En las gradas se vivió un clima único, donde la pasión y la historia se mezclaron. Había hinchas con décadas de cancha, algunos de los más veteranos, como un hombre de entre 80 y 90 años que estuvo allí sin pestañear. Para ellos, ver a su equipo jugar en la Libertadores era un sueño que parecía inalcanzable, pero que ahora se convirtió en realidad. También estaban los más jóvenes, que escucharon las historias del «Cuadrangular de la Muerte» de 1979, y otros que, sin esas historias, vivieron la noche con la misma intensidad, disfrutando cada momento.

El equipo y la noche especial

El plantel dirigido por Walter Zunino salió a la cancha con ganas de dejar huella. Desde el inicio, Platense tomó la iniciativa, inspirado por su público que los apoyó a full. La expectativa era grande, y el equipo mostró buenas intenciones, generando peligro en varias oportunidades.

La más clara fue una jugada de Gonzalo Lencina, quien cabeceó tras un preciso centro de Guido Mainero. El arquero de Corinthians, Hugo Souza, logró salvar abajo y evitar el gol argentino. Antes, Mainero ya había probado suerte con un disparo desde fuera del área, cerca del palo izquierdo del arquero brasileño. Además, en la última parte del primer tiempo, Juan Ignacio Saborido ganó en el área tras un tiro de esquina, generando la alegría de los hinchas en las tribunas.

El rival y los goles que decidieron la noche

Pero la historia no fue solo de intentos y esperanza. Corinthians, un equipo con mucha historia y que fue campeón de la Libertadores en 2012, aprovechó sus chances y logró abrir el marcador en dos ocasiones. Ambas veces, encontraron espacios grandes en la defensa de Platense, y Rodrigo Garro fue clave en la creación de esas jugadas. El primero fue Kayke, que no perdonó, y el segundo, Yuri Alberto, que no falló ante la defensa que quedó mal parada.

El partido se complicó aún más para Platense cuando, en el cierre del encuentro, Saborido fue expulsado. La desventaja numérica hizo más difícil el objetivo de buscar el empate, que hubiera sido un premio por la entrega y el esfuerzo del equipo.

Un paso gigante para el Calamar

Aunque la derrota fue dura, la noche quedó marcada por el hecho de que el club hizo historia. El plantel, con la dupla técnica campeón del Torneo Apertura 2025, recibió los aplausos y el reconocimiento de su gente, que los acompañó en todo momento. Es que, después de tantos años en el ascenso y en torneos menos importantes, llegar a la Libertadores representa un salto gigante para el club y para sus hinchas.

¿Qué sigue para Platense?

Este debut en la Copa Libertadores no solo dejó un sabor agridulce por el resultado, sino también una enorme motivación para seguir soñando en grande. La experiencia de jugar en un torneo de esa magnitud es invaluable, y seguramente será un impulso para seguir peleando en el torneo local y en futuras competencias internacionales.

Para los hinchas, fue una noche de orgullo y esperanza, que demuestra que, con trabajo y pasión, los sueños pueden hacerse realidad. Aunque el camino todavía es largo, la historia de Platense en la Libertadores acaba de comenzar, y todos esperan que esta experiencia sirva para crecer y dejar huella en el fútbol sudamericano.