Un acampe que no se detiene y un reclamo que sigue vigente

Desde hace más de un mes, un grupo numeroso de policías en Santa Cruz, junto con algunos retirados, mantienen un acampe frente a la gobernación de Río Gallegos. La razón: reclamar por salarios dignos que actualmente están muy por debajo de lo que necesitan para vivir, especialmente en una provincia donde el costo de vida es alto.

¿Qué está pasando exactamente? 🤔

Los oficiales no están en acuartelamiento completo, como en otras provincias, sino que hacen guardias mínimas y, al terminar sus turnos, se acercan a las carpas que instalaron frente a la gobernación. La protesta, aunque diferente en forma, comparte un reclamo: que sus sueldos sean acordes a la realidad económica y que dejen de estar por debajo de la línea de pobreza.

Las condiciones en las que llevan adelante la protesta son duras. Este martes, la temperatura bajó hasta -10 grados bajo cero, con una sensación térmica de -17. Para mantenerse calientes, los policías cortan ramas y las encienden, enfrentando frío extremo y dificultades. La situación es tan dura que incluso algunos se ven obligados a buscar otros trabajos para sobrevivir, como Uber, albañilería o vender tortas, incluso comisarios y subcomisarios.

El reclamo salarial y la respuesta del gobierno 📝

El principal pedido de los policías es que sus sueldos sean aumentados significativamente. Actualmente, muchos cobran alrededor de 900 mil pesos o 1.1 millones de pesos, cantidades que no alcanzan para cubrir la canasta básica en la provincia, que ronda los 2.200.000 pesos. Para intentar apaciguar las protestas, el gobernador Claudio Vidal firmó un decreto que establece un piso salarial de 1.700.000 pesos para los ingresantes, pero esa cifra todavía está lejos de lo que exigen los policías.

El decreto generó divisiones dentro de la propia fuerza: mientras en algunas localidades como Perito Moreno la protesta fue levantada, en otras como El Calafate, Pico Truncado y especialmente en la capital, la movilización continúa fuerte, con casi toda la fuerza activa en huelga o en estado de protesta.

¿Qué dicen los protagonistas? 🙋‍♂️🙋‍♀️

Los policías no solo reclaman un aumento salarial, sino también que la medida alcance a los retirados y pensionados, quienes también sufren la crisis económica. Además, varios agentes relatan que en Santa Cruz, el alto costo de vida obliga a muchos a hacer doble o triple trabajo. Incluso, algunos que ocupan cargos de mando en la policía están trabajando en Uber o vendiendo tortas para poder llegar a fin de mes.

Los efectivos también enfrentan el temor a represalias por parte del gobierno. Algunos, incluso, denunciaron que el gobierno está evaluando sanciones contra quienes siguen protestando. La tensión es evidente y la situación se complica aún más con la muerte del subcomisario Gabriel Trujillo.

Un símbolo de la protesta: Gabriel Trujillo 🕊️

Gabriel Trujillo, que en junio fue atropellado por una persona en estado de ebriedad cuando intentaba hacer horas adicionales en Cañadón Seco, murió tras estar tres días en coma. La familia y sus colegas marcharon con una pancarta con su imagen, convirtiendo su fallecimiento en un símbolo de la lucha por mejores condiciones laborales.

¿Y qué busca el gobierno? 🤝

Desde el gobierno de Santa Cruz, que asegura haber tenido varias reuniones con los representantes policiales —en total ocho en más de un mes— y haber presentado 15 propuestas salariales, la respuesta ha sido mantener la postura de que el aumento ya fue otorgado y que no hay más margen para negociaciones. El ministro de Seguridad, Pedro Pródromos, afirmó que las protestas no se detendrán y que no se concederá una amnistía a los policías que están en huelga, dejando en claro que la tensión continúa.

Mientras tanto, la mayoría de la policía en Río Gallegos sigue en pie de lucha, con la esperanza de que sus reclamos sean escuchados y se logre un acuerdo justo. La situación refleja la grave crisis económica que atraviesa Santa Cruz y cómo afecta a quienes deben protegerla día a día.