La lucha por los salarios y la interna del gremio
La paritaria de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) en Argentina sigue sin avanzar y eso significa que los trabajadores del sector no verán cambios en sus salarios al menos hasta junio de 2026. La discusión, que todavía está abierta, no ha llegado a ningún acuerdo entre el gremio y las cámaras empresarias, dejando las escalas salariales congeladas y sin actualizaciones.
¿Qué implica esto? Que los salarios de los metalúrgicos se mantendrán iguales a los valores establecidos en el acuerdo firmado en abril de 2025, que rige hasta marzo de 2026. Esto afecta a diferentes categorías, desde administrativos hasta operarios especializados, y también al ingreso mínimo global de referencia, que continúa en poco más de un millón de pesos mensuales.
¿Cuánto cobran en junio de 2026?
Los salarios, en realidad, no experimentarán cambios en los próximos meses. Por ejemplo, un trabajador administrativo del grupo “A” puede tener un salario mensual de aproximadamente 833 mil pesos, mientras que un técnico del grupo “B” puede llegar a cobrar cerca de 1 millón de pesos. Los auxiliares y operarios también mantienen sus haberes, que oscilan entre los 800 mil y los 6 millones de pesos, según la categoría y la especialización.
Además, los trabajadores jornalizados, que cobran por hora, también continúan con los mismos valores. La categoría general ingresante, por ejemplo, recibe alrededor de 4.300 pesos por hora, y los operarios especializados pueden llegar a ganar más de 5.300 pesos en una hora de trabajo.
¿Qué pasa con la negociación?
El conflicto entre el gremio y las empresas está en un punto muerto. La falta de una propuesta oficial para la actualización salarial refleja un escenario tenso y sin avances claros. Desde la UOM explican que la situación institucional del sindicato, marcada por una intervención judicial, ralentiza las discusiones y genera una fuerte tensión tanto política como sindical.
En las últimas horas, la conducción del gremio decidió activar un plan de resistencia frente a la intervención judicial. Desde la misma organización sindical, ratificaron su rechazo a la medida y optaron por una conducción paralela para seguir con el funcionamiento interno del sindicato.
El enfrentamiento y sus repercusiones
El Consejo Directivo de la UOM tomó decisiones contundentes y desconoció políticamente el fallo judicial que intervino la organización. En respuesta, movilizaron a sus bases con actos de respaldo y un abrazo simbólico a la sede central. Abel Furlán, el secretario general, expresó con firmeza: “Enfrentarse al poder tiene costos y estoy dispuesto a pagarlos”.
Por otro lado, desde el gremio denunciaron que esta situación forma parte de un plan para disciplinar al movimiento obrero en medio de una escalada de tensión que también afecta las negociaciones salariales del sector metalúrgico.
¿Qué sigue?
La paritaria aún no tiene fecha de reanudación y las negociaciones parecen estar en un punto crítico. La inflación y el contexto político complicado hacen que los trabajadores del sector sigan esperando una resolución que, por ahora, no llega. La discusión salarial y la pelea interna en la UOM reflejan un escenario de incertidumbre que preocupa a muchos en la industria y más allá.




