La designación que genera revuelo

En medio de una tensión cada vez mayor entre River y la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), la noticia de que Darío Herrera será el árbitro principal del próximo partido contra Vélez generó revuelo. El encuentro está programado para el domingo a las 19:15 en el Monumental, y esta decisión no pasó desapercibida. Herrera, que ya tiene un historial polémico con el club de Núñez, vuelve a estar en el centro de la escena, poniendo en duda si la justicia deportiva está realmente en sus manos.

¿Por qué tanto revuelo con Herrera?

El árbitro neuquino no dirigía a River desde el Superclásico del Torneo Apertura, en el que no cobró un penal claro a favor del equipo de Núñez. En esa jugada, Lautaro Blanco empujó a Lucas Martínez Quarta dentro del área, pero Herrera no sancionó nada. Desde entonces, la relación entre River y el tribunal de árbitros se volvió tensa. Además, en ese partido, Boca ganó 1-0 con un penal en el último minuto, y la jugada que pudo cambiar el resultado quedó en controversia.

Lo curioso es que, a pesar de esa historia, Herrera fue confirmado para el encuentro contra Vélez, con Germán Delfino en el VAR. La noticia se conoció justo cuando el plantel de River llegaba a Bogotá para jugar la Copa Sudamericana, y en medio de un clima de protestas y cuestionamientos hacia la dirigencia de River.

Un contexto de protestas y polémicas

La designación de Herrera ocurrió apenas 48 horas después de que en Barracas Central apareció una bandera con la leyenda «Di Carlo Chilindrina». La bandera fue exhibida en un acto que también incluyó un homenaje a Claudio Tapia, presidente de la AFA, y la entrega de una plaqueta a su hijo, Matías Tapia, en el estadio donde lleva el nombre del presidente de la AFA.

La bandera fue una respuesta directa a los cuestionamientos que Stefano Di Carlo, presidente de River, hizo públicamente sobre el arbitraje en el torneo. Di Carlo afirmó que River ha sido perjudicado en varias ocasiones y criticó lo que denominó «manoseo» en el fútbol argentino, señalando que no solo River, sino todos los clubes, están siendo afectados por decisiones arbitrales que parecen tendenciosas.

El episodio del Superclásico y las dudas sobre el arbitraje

El último Superclásico, que ganó Boca 1-0 con un penal en tiempo añadido, quedó marcado por una jugada polémica. Lautaro Blanco empujó a Lucas Martínez Quarta en el área, y aunque todos los indicios sugerían penal, Herrera no sancionó nada. Desde el VAR, a cargo de Héctor Paletta, tampoco revisaron la jugada. Esto generó mucha bronca entre los hinchas de River y más dudas sobre la objetividad del arbitraje.

Y no fue solo River el que cuestionó esa decisión: el exentrenador de Boca, Claudio Úbeda, admitió en una entrevista que la jugada claramente era penal. Eso sumó más tensión a la ya complicada relación entre clubes y árbitros.

Antecedentes que avivan la polémica

Para River, estos no son hechos aislados. En las últimas semanas, el club ha señalado varias jugadas polémicas en diferentes partidos: un penal no cobrado ante Barracas Central, otro no sancionado en el encuentro contra Tigre, y una falta no cobrada en el partido contra Argentinos Juniors. En todos esos casos, el VAR intentó corregir decisiones, pero la sensación de que hay un sesgo en los arbitrajes sigue instalada.

Las protestas en las tribunas no se hicieron esperar. La hinchada de River cantó enardecida: «Chiqui Tapia botón, Chiqui Tapia botón, vos sos hincha de Boca», en clara referencia a la relación tensa y a las decisiones que parecen favorecer a otros clubes.

¿Qué pasa con el arbitraje en el fútbol argentino?

Todo esto pone en duda la transparencia del arbitraje en Argentina, especialmente en un momento en que la relación entre River y la AFA atraviesa su peor momento en años. La designación de Herrera, con su historia pasada, no ayuda a calmar las aguas, y muchos ya piensan que el fútbol se vuelve cada vez más un juego de intereses.

En medio de todo esto, River se prepara para un partido clave, con la incógnita de si las decisiones arbitrales jugarán a favor o en contra. La tensión está a flor de piel y, claramente, el fútbol argentino necesita un cambio para volver a confiar en que la justicia en el campo de juego sea real y transparente.