¿Qué cambió en la importación de alimentos? 🤔
El Gobierno argentino anunció una serie de cambios importantes en cómo se regulan y controlan las importaciones de alimentos y sus componentes. La medida, que quedó oficializada con la publicación del Decreto 697/2026 en el Boletín Oficial, busca simplificar trámites y facilitar la llegada de productos con altos estándares de calidad.
¿De qué se trata la nueva flexibilización? 🌍
Hasta ahora, importar alimentos terminados —como snacks, bebidas o ingredientes listos para consumir— requería cumplir con varias verificaciones. Pero ahora, si esos productos provienen de países con regulaciones estrictas, como Estados Unidos, la Unión Europea, Canadá, Japón o Australia, solo será necesario presentar una certificación sanitaria del país de origen. Esto significa que, en estos casos, los trámites se vuelven mucho más ágiles y menos burocráticos.
Además, la misma facilidad ahora alcanza a los insumos que se usan para fabricar alimentos, como aditivos, ingredientes industriales o coadyuvantes tecnológicos, siempre que tengan la certificación correspondiente del país de origen. La idea es que los productos y sus componentes sean regulados de manera similar, eliminando duplicaciones y ahorrando tiempo y costos.
¿Qué pasa con los estándares internacionales? 🌐
El decreto también contempla productos que hayan sido evaluados según el Codex Alimentarius, un estándar internacional que elaboran la FAO y la OMS. Esto quiere decir que si un alimento o insumo cumple con esas normas, no será necesario hacer controles adicionales, facilitando aún más la importación y comercialización.
¿Qué beneficios trae esto? 💰
El objetivo principal es que todo sea más simple y rápido. La medida busca reducir los costos regulatorios, facilitar la entrada de nuevos productos y tecnologías, y promover un comercio más eficiente. Además, las autoridades podrán exigir solo una declaración jurada en lugar de trámites adicionales, siempre que los productos no tengan fines medicinales ni terapéuticos y cumplan con las categorías del Código Alimentario Argentino.
¿Y quién controla todo esto? 👀
El control y fiscalización de las importaciones ahora estarán concentrados en el SENASA, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria. Esto significa que, en lugar de que varias instituciones hagan controles separados, ahora será una sola entidad la encargada de supervisar los alimentos importados, lo que busca evitar confusiones o duplicaciones.
Por otro lado, la ANMAT, que regula medicamentos y algunos alimentos, seguirá manteniendo sus funciones específicas, sin cambios.
¿Qué pasa con los trámites y permisos? 📝
Otra novedad importante es que los carnets de manipulación de alimentos, que suelen ser necesarios para quienes trabajan en la industria alimentaria, ya no tendrán fecha de vencimiento. Una vez que los obtengan, serán válidos en todo el país de forma indefinida.
Además, cuando las empresas quieran lanzar nuevos productos al mercado, las autoridades sanitarias tendrán un plazo máximo de 30 días hábiles para aprobar esas novedades, agilizando aún más el proceso y permitiendo que los productos lleguen más rápido a los consumidores.
¿Qué significa todo esto? 🤔
En resumen, estas medidas buscan que Argentina tenga un sistema más eficiente y menos burocrático para importar alimentos y sus componentes. Con reglas más claras y procesos simplificados, se espera que las empresas puedan traer productos de calidad sin tantos obstáculos, beneficiando a los consumidores y promoviendo el comercio internacional.
¿Qué opinas de estos cambios? ¿Crees que harán que puedan llegar más productos y de mejor calidad? Solo el tiempo dirá si esta flexibilización logra sus objetivos.




