El campeón que no se cansa de saltar más alto 🚀

Desde su casa en Estados Unidos, Armand Duplantis, conocido como «Mondo», se convirtió en la gran figura del atletismo en 2025. Con solo 26 años, no solo ha batido récords mundiales, sino que también conquistó el título de Mejor Atleta Masculino del año, en una votación que reunió a periodistas de 30 países.

Su logro más destacado fue romper 14 veces su propio récord en salto con garrocha, alcanzando los 6,30 metros en Tokio 2020. Además, es bicampeón olímpico, habiendo ganado en Tokio y París, y suma seis campeonatos mundiales. Pero más allá de las medallas, Duplantis ha logrado captar la atención por su carisma y humildad.

De dónde viene el apodo y qué lo impulsa 💬

«Mondo» tiene un origen muy especial: su padre, que creció en Louisiana, le puso ese apodo en honor a un amigo siciliano. Desde niño, Armand soñaba con ser el mejor en su deporte y, aunque nunca pensó en alcanzar todo lo que logró, siempre estuvo enfocado en mejorar su propia marca personal.

En una entrevista por Zoom, el atleta contó que no se considera un perfeccionista, sino un competidor que da todo en cada salto. Reconoce que siempre hay algo para mejorar, y eso lo mantiene motivado: «Nunca sabes hasta dónde podés llegar, siempre hay algo más».

¿Qué hay más allá de los récords? La meta de mantener la pasión 🔥

¿Cuál es su próximo desafío? Duplantis sueña con ganar cuatro medallas de oro en los Juegos Olímpicos, un logro que solo alcanzaron dos deportistas en la historia del atletismo. Para eso, sabe que debe seguir preparándose fuerte y con confianza. Cree que puede saltar 6,40 metros, y aunque no lo asegura, confía en que con trabajo y paciencia llegará ese momento.

«El proceso lleva tiempo, física y técnicamente estoy en camino. Solo hay que seguir empujando», dice con una sonrisa. Él mismo reconoce que la progresión es natural y que cada paso es importante para llegar más lejos.

El deporte como inspiración y su papel como referente 🌟

Duplantis no solo se destaca por sus récords, sino también por su rol como ejemplo para los jóvenes. Se lo ve como un modelo a seguir, no solo por su talento, sino también por su actitud. En sus palabras, la clave está en seguir lo que uno ama, escuchar al corazón y mantener viva la pasión, incluso en los días difíciles.

«Sentir el fuego interno es fundamental para seguir motivado. La mentalidad y la creencia en uno mismo hacen la diferencia», afirma.

El lado humano y la familia: su gran apoyo ❤️

De su padre, Greg, heredó el amor por la garrocha. Ambos practicaban en el patio de su casa, y esa pasión la transmitió a sus hijos. Armand también está muy unido a su familia y a su novia, Desiré Inglander, con quien se casará pronto. Para él, la familia es lo más importante y le da la fuerza para seguir adelante.

«Todo lo que logré es gracias a ellos. Son mi motor y mi apoyo. Además, quiero ser un buen padre en el futuro», comparte.

¿Y qué pasa cuando la presión aprieta? Cómo mantiene la calma 🧘‍♂️

Ser el número uno trae su carga. Duplantis dice que, con el tiempo, aprendió a manejar la presión. Antes sentía mariposas en el estómago, pero ahora confía en su preparación y en su estado mental. «Controlar lo que podés es clave para no enloquecer con las expectativas», explica.

También admite que, aunque a veces puede aburrirse, su motivación está en seguir mejorando. La búsqueda constante de un mejor salto, más energía y velocidad lo mantiene en movimiento.

El deporte y la vida: desafíos y sueños 🏅

¿Qué más quiere lograr? Además de mejorar sus marcas, Duplantis sueña con seguir haciendo historia en los Juegos Olímpicos. Quiere obtener cuatro medallas doradas, algo que solo lograron otros grandes en diferentes disciplinas.

«Es posible si sigo enfocado y preparado. Solo depende de mí», asegura con confianza. Y en ese camino, cada salto, cada entrenamiento, lo acerca más a sus metas.

Un ejemplo que trasciende las pistas 🌍

Los rivales de Duplantis no son solo competidores, sino también amigos y admiradores. Tras batir su último récord, atletas como Karalis, Marschall y Kendricks lo abrazaron en señal de respeto. Eso refleja que, en su deporte, el espíritu de camaradería y respeto también está presente.

Al final, Armand Duplantis nos deja una lección: seguir la pasión con esfuerzo, mantener la humildad y disfrutar del camino, sin importar cuán alto sea el salto.