El futuro en imágenes: ¿Qué nos dice Metrópolis?
Imagina una ciudad gigante, donde los edificios parecen tocar el cielo, conectados por puentes, autopistas y aviones que cruzan el aire. Esa visión futurista no es solo cosa de ciencia ficción moderna, sino que nació hace casi un siglo en la película Metrópolis de Fritz Lang. Un clásico que, aunque se creía perdido por décadas, fue redescubierto y restaurado, y hoy sigue siendo una fuente de inspiración y reflexión sobre nuestra sociedad.
¿De dónde vino la idea?
En 1924, Fritz Lang y su esposa, la escritora y directora Thea von Harbou, viajaron a Nueva York. Aunque quedó varados en un buque por un problema con la visa, esa experiencia les permitió contemplar una ciudad del futuro que, sin saberlo, influyó en el guion que estaban creando. La historia de Metrópolis retrata una ciudad dividida en dos: en lo alto, una élite que controla todo, y en las profundidades, una masa trabajadora explotada. La película muestra a María, una mujer que guía espiritualmente a los oprimidos, y a un joven que se interna en las catacumbas de la ciudad en busca de respuestas. La trama refleja en su esencia temas eternos como la desigualdad y la lucha de clases.
¿Por qué sigue siendo relevante hoy?
El filme no solo es una historia visual impresionante, sino también una fábula que habla sobre problemas que nunca pasan de moda. La explotación del hombre por el hombre, la desigualdad social y la alienación son temas que aún nos afectan. En 2023, algunos clips de Metrópolis se viralizaron en redes sociales, con una confusión acerca de si la historia ocurría en 2026 —un error que tiene su historia, ya que en una edición antigua de un libro se mencionaba ese año como el escenario de la trama.
¿Qué hizo especial a esta película?
Estrenada en 1927 en Berlín, Metrópolis fue una superproducción de la época, con un costo millonario y más de 37.000 extras. Para lograr su visión futurista, el director Fritz Lang reunió a arquitectos, fotógrafos y técnicos que usaron técnicas pioneras, como la combinación de decorados reales, maquetas y efectos visuales innovadores. La película fue una obra maestra en su tiempo, con escenas que aún hoy sorprenden por su creatividad y estética.
¿Qué pasó con su versión original?
El problema fue que los estudios que distribuyeron la película en diferentes países cortaron varias partes, creyendo que era demasiado larga o compleja para el público. La versión original, que duraba unos 150 minutos, se redujo a solo 91 minutos en muchas regiones. La única excepción fue en Argentina, donde se pudo ver en su versión completa. Esto convirtió a Metrópolis en una película casi perdida, hasta que un detective del cine, Fernando Martín Peña, comenzó una larga búsqueda para recuperarla.
La búsqueda y el hallazgo
Peña descubrió que en Argentina existía una copia completa, preservada en la colección del crítico de cine Manuel Peña Rodríguez. La historia de cómo esa copia sobrevivió es casi de película: fue prestada en los años 50 y nunca destruida, a diferencia de otras que las distribuidoras ordenaban eliminar. Después de años de rastreo y obstáculos burocráticos, en 2008 finalmente pudo confirmar que aquella copia en el Museo del Cine de Buenos Aires era la versión original de Metrópolis.
El resurgir y su impacto actual
Gracias a ese hallazgo, en 2010 se realizó la restauración definitiva y Metrópolis volvió a estrenarse en el Festival de Berlín en su versión completa. La película fue recuperada y puesta en valor, convirtiéndose en una de las pocas películas mudas que logró ese nivel de reconocimiento y difusión mundial en la actualidad.
¿Por qué seguir pensando en Metrópolis?
Más allá de su valor artístico, Metrópolis nos invita a reflexionar sobre el presente. La película plantea que la solución a los conflictos sociales puede estar en el corazón, en la buena voluntad y en un esfuerzo conjunto por un bien común. Aunque la idea de un mediador entre la mente y las manos puede parecer ingenua, también nos recuerda que la empatía y la solidaridad siguen siendo clave en un mundo cada vez más desigual y cruel.
Un legado que trasciende el cine
Desde artistas como Moebius hasta películas como Blade Runner o Brasil, muchas obras se inspiraron en Metrópolis. La influencia de esta obra es tan grande que, si pensamos en su visión del futuro, no podemos dejar de cuestionarnos: ¿qué nos dice hoy sobre nuestro camino? La película nos recuerda que, aunque el futuro puede parecer imponente y distante, nuestras decisiones y valores son los que definirán si ese futuro será un lugar de igualdad o de caos.




