Un adiós con mucho significado para Messi

Este lunes, Lionel Messi usó sus redes sociales para despedir a Omar Souto, un hombre que fue mucho más que un gerente de la Selección argentina: fue uno de los primeros en confiar en él cuando aún era un joven prometedor. Souto, de 73 años, falleció el domingo, y su partida conmovió a todos los que lo conocieron, especialmente a Messi, quien no dudó en dejar un mensaje lleno de respeto y cariño.

Una historia de apoyo y amistad

Messi recordó que fue Souto quien, allá por 2003 o 2004, fue el primer empleado de la AFA en acercarse a su familia para ofrecerle un lugar en la selección nacional. En ese momento, el rosarino todavía estaba dando sus primeros pasos en el fútbol, y estaba en plena disputa con la posibilidad de defender los colores de España, donde ya destacaba en las inferiores del Barcelona.

El mensaje de Messi fue claro y directo, sin adornos ni emoticones, como queriendo reflejar la sinceridad de sus palabras. En su posteo, destacó que Souto fue quien abrió el camino para que la AFA se fijara en él, y que esa oportunidad cambió su vida para siempre. Para ilustrar ese momento, Messi compartió una foto en la que aparece en el vestuario de Lusail, tras ganar la tercera estrella en su camiseta, en la final del Mundial.

Un legado imborrable

El vínculo entre Messi y Souto fue mucho más que una relación profesional. El futbolista valoró profundamente la humanidad y la presencia constante del fallecido en su vida, tanto en el mundo del fútbol como en su día a día. En el posteo, también compartió otra imagen: una donde aparece con Souto colgado de los hombros en una foto grupal, después de un partido amistoso entre los integrantes de la delegación albiceleste. Además, incluyó una foto con el trofeo de la Finalissima, en la que también aparece su hijo Juan Cruz, que fue utilero en la AFA y ahora acompaña a Messi en Estados Unidos, en el equipo de Inter Miami.

Un mensaje que trasciende el fútbol

Las palabras de Messi reflejan cuánto significó Omar Souto en su vida. Lo calificó como un «ser humano enorme» y aseguró que su huella no se borrará nunca. Para el ídolo, Souto fue una pieza fundamental en su historia, y su pérdida deja un vacío que trasciende el deporte.

En su despedida, Messi cerró con un sentido mensaje: “Nunca te vamos a olvidar, Omar. Que descanses en paz”. Un simple pero profundo tributo a alguien que, más allá de su rol en la cancha, fue un apoyo y un amigo en los momentos más importantes de la carrera del futbolista.

Un ejemplo de amistad y gratitud

Este homenaje muestra cómo en el fútbol, más allá de las victorias y trofeos, hay historias humanas que dejan una marca para toda la vida. Messi y Souto compartieron no solo momentos en el campo, sino también una amistad que trascendió el deporte. La historia de Souto y su influencia en la carrera del campeón del mundo nos recuerda que, en realidad, los verdaderos ídolos también saben apreciar y valorar a quienes los acompañan en su camino.