Un regreso que emocionó a todos

Después de años de éxitos en Europa y en torneos internacionales, Diego y Sebastián Simonet volvieron a jugar juntos en Argentina, pero esta vez para despedirse con estilo. La historia de estos hermanos, considerados dos de los mejores en la historia del handball, culminó en un final de película en el torneo nacional de clubes en Córdoba.

El sueño cumplido de volver a casa 🏡

En diciembre del año pasado, Diego Simonet confesó a Clarín que le encantaría volver a jugar en su club de toda la vida, SAG Villa Ballester, donde empezó a dar sus primeros pasos en el deporte. Y no solo lo pensó, sino que lo hizo realidad. Después de cerrar su carrera en Europa, decidió regresar y, además, jugar un partido con su equipo después de 18 años.

Pero lo que parecía un simple regreso se convirtió en una verdadera fiesta del handball. Diego no solo jugó, sino que quedó en la historia al gritar campeón con su club y, para hacerlo aún más especial, compartió la cancha con su hermano mayor, Sebastián, quien también decidió colgar las botas tras una extensa carrera.

La final y la celebración 🎉

En la final del Nacional de Clubes Adulto “A” en Córdoba, SAG Villa Ballester venció 24 a 22 a Dorrego, defendiendo su título y consolidándose como el club más ganador de la historia del torneo. La presencia de los Simonet en la cancha fue un espectáculo para todos los fanáticos del handball, que disfrutaron de un cierre de oro para estos dos referentes argentinos.

El resultado fue más que un triunfo: fue un símbolo de la pasión y el amor por el deporte que los une. Diego, con su característico entusiasmo, expresó tras el partido: «No puedo pedirle más al handball, a Ballester, a la selección… Un cierre increíble».

¿Por qué fue tan especial?

Para los hermanos, volver a jugar en Argentina significó reconectar con sus raíces y el espíritu amateur del deporte. Diego explicó que su deseo era experimentar esa sensación de jugar en el interior del país, con un handball que, si bien busca ser profesional, mantiene ese toque de pasión pura. La experiencia en Córdoba, con un público que los apoyó y el escenario que los vio crecer, fue algo que ambos valoraron profundamente.

Su hermano Sebastián también destacó lo importante que fue organizar todo para que Diego pudiera volver a jugar en Argentina. Desde el club, trabajaron mucho para que esto fuera posible, y el resultado fue un torneo lleno de alegría y disfrute para todos los que vieron el partido.

Un adiós con historia y medallas 🥈🥇

Ambos Simonet decidieron que este sería su último capítulo en el handball profesional. Sebastián anunció su retiro en mayo de 2019, tras 15 años de carrera, y regresó a jugar en su club de siempre en Argentina. Diego, por su parte, jugó su último partido en Francia en junio pasado, después de casi 20 años en el profesionalismo.

Los hermanos no solo brillaron en clubes, sino que también dejaron su huella en la selección argentina. Participaron en Juegos Panamericanos, Juegos Olímpicos y Mundiales, logrando medallas y récords que los colocan en la cima del deporte en el país. Sebastián conquistó oro en Guadalajara 2011 y Lima 2019, plata en Toronto 2015, y también fue olímpico en Londres, Río y Tokio. Diego, en tanto, tiene en su haber la medalla de oro en Santiago 2023 y participó en Londres, Tokio y París 2024.

Una historia de éxito y emoción 🇦🇷

Ambos tuvieron carreras en Europa, donde destacaron en clubes como Montpellier y Ademar León, conquistando títulos importantes, incluyendo la Champions League y varias copas nacionales. Pero su historia más emotiva fue volver a jugar en Argentina, en su club de toda la vida, y despedirse con un título que simboliza toda una carrera llena de logros, sacrificios y pasión por el handball.

El fin de semana pasado, los Simonet dijeron adiós a las canchas en una jornada que quedará en la memoria de todos los amantes del deporte argentino. Una despedida que combina talento, historia y mucho corazón, dejando un legado que seguirá inspirando a nuevas generaciones.