¡Una noche para recordar en el Lollapalooza! 🌟
El viernes 13 de marzo, Buenos Aires vivió una noche llena de emoción con la actuación de Ella Yelich-O’Connor, conocida como Lorde. La artista neozelandesa, que ya visitó la ciudad en otras ocasiones, volvió a conquistar a su público en el escenario de Samsung, cerrando la primera jornada del festival con un show que quedó en la memoria de todos.
¿Quién es Lorde? 🎶
Con 28 años, Lorde es una cantante y compositora que se convirtió en un fenómeno internacional desde muy joven. Su hit «Royals», lanzado en 2013, la catapultó a la fama cuando tenía apenas 16 años. Desde entonces, su estilo único, que combina sonidos experimentales y letras introspectivas, la ha convertido en una figura influyente en la música moderna. Actualmente, vive en un piso del West Village, en Nueva York, un barrio con historia de artistas y poetas.
El show: un viaje por su carrera 🚀
La artista salió al escenario a las 21:02, luciendo unas gafas en forma de estrellas que brillaban en la noche, una remera con roturas y su melena negra suelta. La expectativa era alta, y Lorde no decepcionó. Arrancó con «Hammer», uno de los sencillos de su nuevo álbum «Virgin» (2025), que compuso en Nueva York. Luego, tocó uno de sus temas más emblemáticos: «Royals», que la hizo famosa y la convirtió en un ícono de la música alternativa.
Durante su presentación, también interpretó clásicos como «Supercut», «The Louvre» y «Ribs». Su estilo musical, que mezcla hip hop y electrónica, fue la clave para conectar con un público que creció acompañándola desde sus inicios. La energía del momento fue tan fuerte que incluso David Bowie, en su momento, la describió como «el futuro de la música».
Un concierto que celebra toda su carrera 🎉
El espectáculo no solo fue un repaso por sus hits, sino también un homenaje a su evolución artística. La lista incluyó canciones de sus cuatro álbumes: desde su debut «Pure Heroine» (2013), pasando por «Melodrama» (2017), hasta su más reciente trabajo «Solar Power» (2021). Cada tema representó diferentes etapas de su vida, llenas de emociones y cambios personales.
Para la ocasión, Lorde optó por un look atrevido: gafas en forma de estrellas, remera rota y un suéter que proyectaba luces. La puesta en escena fue sencilla pero efectiva, con luces que cambiaban según el estado de ánimo de cada canción. Los tonos verdes y azules acompañaron las canciones más introspectivas, mientras que el dorado fue protagonista en temas como «The Louvre», que habla sobre la ansiedad del enamoramiento.
Momentos íntimos y cambios de look 💫
A los veinte minutos de empezar, la cantante tomó la palabra para dirigirse a sus fans, muchos de los cuales crecieron con ella. «Siento que somos muy parecidos, yo también siento mucho las cosas», expresó. En ese momento, el escenario se convirtió en un espacio de conexión auténtica y emocional.
Durante el concierto, Lorde hizo algunos cambios en su vestuario. En un momento, se quedó solo con un boxer de Calvin Klein, y luego cambió su remera agujereada por un top plateado con jeans. Antes del cierre, bajó del escenario para saludar a su público con un suéter de cuadrados blancos que proyectaba luces, en una muestra de su estilo vanguardista.
El cierre: una despedida llena de sentimientos 🎤❤️
El concierto culminó a las 22:10 con «Ribs», uno de sus temas más queridos y antiguos, que ella misma describió como «la canción más vieja y más preciada». Antes de terminar, la artista dedicó unas palabras muy emotivas: «Yo crecí con ustedes». Se despidió entre entrelazando sus manos con las de sus fans, cantando las estrofas más sentidas y dejando en todos la sensación de haber vivido una noche especial.
El concierto de Lorde en Buenos Aires fue mucho más que una simple actuación; fue un momento de conexión, nostalgia y celebración de su trayectoria artística. La artista mostró que, a pesar de su juventud, su música tiene la madurez y profundidad de quien ha vivido muchas experiencias, y su público lo sintió en cada acorde y en cada palabra.




