¡El Festival Loserville en Buenos Aires fue pura energía! 🎤🤘
Este martes, en el Parque Sarmiento, la escena musical se volvió a poner de fiesta con el festival Loserville, que trae lo mejor del nu metal y bandas internacionales que hacen vibrar a los fanáticos de todo el mundo. Con un clima perfecto —sol, 25 grados y un cielo despejado— la jornada empezó bien temprano, con la llegada de los primeros fans que querían ver en vivo a las bandas que marcaron una era.
Arrancó la acción con Slay Squad 🥁
El evento empezó con el grupo de ghetto-metal Slay Squad, que abrió el escenario a las 17 horas. Aunque su sonido fue potente y enérgico, no logró captar toda la atención del público, que seguía llegando y luciendo camisetas y tatuajes de bandas como Limp Bizkit, Deftones, Korn y Slipknot. La gente, con ganas de más, se preparaba para lo que venía, disfrutando del ambiente en un espacio amplio y bien preparado para que todos sintieran la potencia del metal.
Un toque de variedad: Ecca Vandal y su estilo ecléctico 🎶
Mientras el sol empezaba a esconderse, en el escenario principal apareció Ecca Vandal, una artista sudafricana que trae una propuesta muy variada. Su banda, integrada por ella en la voz, un baterista y un multiinstrumentista, se mueve entre estilos como el hip-hop, punk, electrónica y más. La puesta en escena fue interesante y mostró un show sólido, con un estilo que mezcla diferentes sonidos y mantiene la atención del público en todo momento.
Los veteranos y las sorpresas: Limp Bizkit, la banda que hizo vibrar a todos 🎸🔥
El plato fuerte llegó con Limp Bizkit, una banda que, tras décadas en la escena, todavía tiene el poder de hacer saltar a sus seguidores. Fred Durst, el líder, mostró una actitud más madura y cercana, pidiendo la colaboración del público y agradeciendo el apoyo. Antes de comenzar su show, rindieron homenaje a Sam Rivers, bajista que falleció hace unos meses, en un momento emotivo que conectó aún más con los fans.
El concierto fue un carnaval de hits. Desde el clásico Full Nelson hasta versiones en vivo que hicieron que la multitud se entregara totalmente. Destacó también la versión que hicieron de Sabotage de Beastie Boys, que fue uno de los momentos más festejados, y un intercambio increíble con un fan llamado Alan, que rapeó junto a Durst en Full Nelson. La energía en el escenario fue pura fiesta, con Wes Borland en la guitarra demostrando toda su potencia, y DJ Lethal manejando las bandejas con maestría.
¿Una banda más en el camino? La decepción de 311 😕
Antes del cierre, tocó 311, una banda que muchos esperaban con ansias tras su debut en Argentina, después de 30 años de trayectoria. Sin embargo, su show fue demasiado breve —solo 45 minutos— y con un setlist que incluyó un largo medley que dejó a muchos con ganas de más. A pesar de eso, lograron ofrecer un concierto sin fisuras, con melodías que mezclan rap, rock y un toque caribeño que los hace únicos. La guitarra de Tim Mahoney sonó baja en algunos momentos, pero la energía fue indiscutible y la gente se llevó en el corazón los clásicos como Down y Freak Out.
¿Qué quedó en el aire? 🎯
El festival dejó en claro que Buenos Aires sigue siendo un destino clave para los amantes del metal y el rock. Aunque algunos shows tuvieron altibajos, la combinación de bandas internacionales, la buena onda del público y la organización lograron que la jornada fuera un éxito. Lo que se vivió en Parque Sarmiento fue más que solo música: fue una verdadera fiesta de nostalgia, energía y comunidad.
Y ahora, ¿qué sigue? La escena local y los fans ya están esperando la próxima oportunidad de volver a vibrar con estos shows que, aunque pueden parecer caros, siempre dejan huella. Porque, en definitiva, la música en vivo sigue siendo uno de los mejores planes para desconectar, sentir y festejar en grande.




