Un camino lleno de recuerdos y pasión por Boca ❤️⚽
Para Leandro Paredes, la historia está llena de momentos que quedaron grabados en su memoria. Desde sus primeros pasos en las calles de San Justo y Mataderos, hasta sus comienzos en clubes como Brisas y Parque, pasando por las inferiores de Boca. Todo ese recorrido lo llevó a Europa, donde conquistó millones, adoptó la cultura italiana y alcanzó la gloria con la Selección Argentina en Qatar 2022. Sin embargo, a sus 31 años, hay una cosa que todavía anhela: ser campeón con Boca, el club que lo vio nacer y que lleva en el corazón.
La Bombonera, tatuada en el pecho y en sus sueños 🏟️❤️
Por eso, Paredes decidió volver a Boca, manteniendo el mismo entusiasmo de cuando era un pibe. Está muy cerca de cumplir ese sueño: jugar una final con su club del alma. “Jugar una final con Boca es un sueño, esto es lo que soñé y lo que siempre quise vivir desde chiquito”, confesó. Aunque todavía tiene presente la clasificación a la final tras vencer a Vasco da Gama, su mirada está puesta en lo que viene: la final del 21 de noviembre en Barranquilla, donde el equipo tiene la chance de coronarse campeón.
Un gol decisivo y un esfuerzo de película ⚽💪
El momento clave llegó en el minuto 43 del segundo tiempo, donde Paredes convirtió un gol que aseguró la clasificación. A pesar de arrastrar un desgarro en el isquiotibial derecho, no dudó en patear, arriesgándose a empeorar su lesión. Sobre ese instante, el mediocampista contó que no pensó en nada más que en embocar el arco: “Solo pensé en patear y en que entrara, por suerte se metió”.
La entrada de Paredes en el segundo tiempo fue una decisión rápida y arriesgada. Aunque el equipo ya tenía ventaja, el entrenador y el jugador sabían que el riesgo físico era alto. “No habíamos hablado mucho sobre el tiempo, solo que cuando estuviera listo, entraría. Me mandé a calentar y lo hice lo más rápido que pude”, relató entre risas. La confianza en sí mismo y en el grupo fue clave para afrontar esa situación.
El apoyo del Vasco y la fuerza del grupo 💥🤝
El capitán también destacó la influencia de Rodolfo Arruabarrena, quien fue fundamental para levantar el ánimo del equipo. “El Vasco nos dio ese plus que necesitábamos, el empujón que hacía falta. Siempre creímos en que teníamos equipo para ganar todo. Y lo estamos demostrando”, aseguró. La unión y la confianza en la cancha son los pilares que mantienen vivo el sueño de la final.
Relaciones internas y apoyo mutuo dentro del plantel 🤗⚽
Dentro del vestuario, Paredes tiene una relación especial con Miguel Merentiel, el delantero uruguayo. Antes de la semifinal, le hizo un pedido particular: que le lleve a la final, que haga un gol y que cumpla ese sueño. Y así fue. La alegría del capitán no solo es por la clasificación, sino también por la unión del grupo que refleja el espíritu del equipo.
Un equipo que sueña con grandes logros 🏆✨
Para Paredes, todo esto no es solo una cuestión de fútbol, sino de cumplir un sueño de toda la vida. “Siempre uno sueña con cosas grandes, con jugar como lo hicimos. Quiero felicitar a todos mis compañeros, estoy orgulloso y agradecido del grupo que tenemos”, expresó con entusiasmo. La final está cada vez más cerca y, con ella, la posibilidad de cerrar un capítulo importante en su historia y la del club.
El camino no está cerrado todavía, pero la ilusión y el esfuerzo de este Boca en la Copa Libertadores son claros. La próxima parada, en Barranquilla, será clave para definir si Paredes logra completar su sueño y consagrarse campeón con su club del corazón. La historia continúa y la Bombonera, con su hincha y toda su pasión, espera con ansias ese día.



