El regreso de Lamela al quirófano 🏥

El exfutbolista y ahora ayudante de campo de Matías Almeyda en el Sevilla, Erik Lamela, volvió a pasar por el quirófano. A sus 34 años, el futbolista se sometió a una operación en la cadera para tratar una lesión que lo ha acompañado durante mucho tiempo. La buena noticia es que la operación fue un éxito, y ahora espera que esta sea la última vez que tenga que lidiar con ese dolor constante.

Desde que dejó las canchas en 2025, Lamela no solo se dedicó a su rol en el cuerpo técnico, sino que también enfrentó un largo camino de rehabilitación y lucha contra una lesión que no mejoraba con los tratamientos. En agosto del año pasado, el futbolista decidió dar un paso al costado tras años de esfuerzo y sacrificio, consciente de que su cuerpo ya no respondía igual.

¿Por qué se operó otra vez? 💉

La decisión de volver a operarse surgió por la persistencia del dolor y el desgaste en su cadera. Lamela había sufrido varias operaciones en el pasado; en 2017, fue operado en ambas caderas en un lapso de 45 días, siendo la izquierda la más afectada. Pero con el paso del tiempo, la situación empeoró y en 2025, ya con 29 años, tuvo que modificar su rutina de entrenamiento para poder llegar a los partidos, entrenando en menor cantidad y en forma diferenciada.

El futbolista explicó en redes sociales que desde esas cirugías, su cuerpo nunca volvió a ser el mismo. A pesar de las múltiples inyecciones y tratamientos, el desgaste del cartílago y la artrosis avanzaron, haciendo que cada día fuera más difícil jugar sin molestias. “Tenía un desgaste del cartílago y una artrosis muy avanzada”, contó en una entrevista. La situación era tan complicada que los médicos le dieron un pronóstico desalentador: solo le quedaban cuatro años de carrera antes de que su condición empeorara aún más.

Una carrera marcada por el esfuerzo 💪

Pero Lamela no se rindió. Con mucho esfuerzo, horas con fisioterapeutas, entrenamientos en el gimnasio y una serie de tratamientos y medicamentos, logró prolongar su carrera más allá de lo que los médicos habían previsto inicialmente. En total, pudo jugar más del doble de ese plazo, una verdadera hazaña considerando el desgaste en su cuerpo.

En 2025, con 29 años, decidió que ya era suficiente y que era hora de dejar el fútbol profesional. La propuesta del AEK Atenas, que lo ayudó a cerrar su etapa en la cancha, fue clave para que el ex River pudiera despedirse de manera ordenada y en paz con su historia deportiva.

Un nuevo capítulo y esperanza para el futuro 🌟

Ahora, tras la operación y en proceso de recuperación, Lamela comparte su esperanza de que esta prótesis en su cadera sea el comienzo de una vida sin dolor. En su cuenta de X (antes Twitter), expresó con optimismo: “Un poco dolorido pero con mi nueva cadera, esperemos que esta prótesis sea el inicio de una vida sin molestias”. Además, agradeció a quienes lo apoyaron en estos años difíciles, con un mensaje cercano y sincero: “Gracias a todos los que siempre escriben y están ahí”.

El camino de Erik Lamela no fue fácil. Desde sus lesiones en 2017, tuvo que sobrellevar un calvario de dolores y tratamientos. Pero con perseverancia, logró extender su carrera y ahora busca disfrutar de una vida mejor, libre de molestias y limitaciones.

¿Qué sigue para él?

El exfutbolista ya no piensa en volver a las canchas. Su foco ahora está en recuperarse completamente y seguir acompañando a Almeyda en su trabajo en Sevilla. La historia de Lamela es un ejemplo de cómo, a pesar de las adversidades, la determinación puede hacer la diferencia y abrir un nuevo capítulo lleno de esperanza.