La despedida en Caracas y una noche que quedó en la memoria

El 15 de mayo de 2010, Gustavo Cerati cerraba uno de los capítulos más importantes de su carrera en un concierto en Caracas, Venezuela. A los 50 años, el exlíder de Soda Stereo estaba en uno de sus mejores momentos como solista y disfrutaba de una gira que lo llevaba a diferentes países. Pero esa noche, algo cambió para siempre.

El escenario fue en el campo de fútbol de la Universidad Simón Bolívar, donde miles de fans lo acompañaron durante casi dos horas, disfrutando de un repertorio que incluía 24 temas. Cerati, con su estilo único, terminó el show con Lago en el cielo, un tema del álbum Ahí vamos de 2006, y se despidió diciendo: “Hasta la próxima, chau”. Sin imaginarse que esas palabras serían las últimas que pronunciaría frente a su público.

Un gesto que marcó el final de una noche perfecta

Antes de retirarse, el músico saludó, se llevó una mano al corazón y expresó su gratitud hacia la audiencia. La escena parecía normal, pero en el camarín algo no estaba bien. Tras cenar, Cerati se reunió con su equipo para una foto grupal. En ese momento, Adrián Taverna, su sonidista y amigo, notó que el cantante parecía pálido y con los ojos desorbitados. Le preguntó si se sentía bien, pero Cerati intentó responder y no pudo.

La imagen que quedó registrada en esa foto sería el último retrato del artista en esa gira. Poco después, su estado empezó a deteriorarse rápidamente.

El diagnóstico y la lucha por su vida

Cerati fue trasladado de urgencia a un centro médico en Caracas, donde los estudios confirmaron que había sufrido un ACV isquémico. La gravedad de la situación llevó a que fuera operado por un edema cerebral. Luego de unos días, fue trasladado en avión sanitario a Buenos Aires, donde permaneció internado en diferentes centros especializados, primero en FLENI y luego en la clínica ALCLA.

Durante más de cuatro años, su familia y seguidores esperaron una recuperación que nunca llegó. La incertidumbre y la esperanza marcaron ese largo proceso, que culminó el 4 de septiembre de 2014, cuando el director médico Gustavo Barbalace anunció su fallecimiento. Cerati murió a los 55 años, como consecuencia de un paro respiratorio.

Un final trágico para una leyenda del rock argentino 🎶

Desde esa noche en Caracas, pasaron 12 años, pero la historia de Cerati sigue vigente. Su último concierto y su despedida en ese escenario se convirtieron en un recuerdo que aún duele, sobre todo por la incertidumbre de no saber qué pudo haber sido si su salud hubiera estado mejor.

El músico nunca volvió a subirse a un escenario. La tristeza de su partida dejó una huella profunda en la historia del rock en Argentina y en quienes admiraban su talento y sensibilidad artística. La noche en Caracas fue solo el comienzo de un largo silencio, pero su legado sigue vivo en cada acorde y en cada recuerdo.