Un acto que sacudió a la política local
Este sábado, la Unión Cívica Radical (UCR) de Buenos Aires hizo un paso importante en su historia reciente. En un evento en el club Atenas de La Plata, se presentaron las nuevas autoridades del partido, marcando un momento de unión pero también de tensión interna. La lista de dirigentes que asumieron incluye figuras como Emiliano Balbín y Pablo Nicoletti, quienes ocuparon los cargos de presidente del Comité y de la Convención provincial, respectivamente. La ceremonia contó con la presencia de referentes nacionales y locales, como Maxi Abad y Karina Banfi, que celebraron la unidad del partido.
¿Qué buscan estos nuevos líderes?
Balbín, nieto del histórico Ricardo Balbín, expresó con entusiasmo su visión para la provincia: quieren gobernar para transformar Buenos Aires. Aseguró que la idea es que la provincia sea un lugar donde todos quieran vivir, y para eso, necesitan volver a poner en marcha los comités, que en su opinión, han dejado de ser espacios de ideas y se han convertido en lugares de terapia colectiva. Quiere que estos comités sean motores de cambio y de propuestas concretas para la comunidad.
Además, dejó en claro que su intención no es que el partido sea solo una unión de diferentes vecinalismos, sino que tenga identidades fuertes en cada rincón de la provincia. La cercanía con los vecinos y una estrategia común son claves para él, en un momento en que la política necesita volver a conectar con la gente.
¿Qué pasa con los intendentes y las internas?
A pesar de la alegría en el acto, no todos los intendentes radicales estaban en la misma sintonía. Un grupo de unos doce jefes comunales decidió no participar del acto oficial, alegando que la estrategia de la nueva convención genera confusión y no refleja el rumbo que ellos quieren seguir. Entre los que se sumaron a esta postura están figuras como Miguel Fernández, exjefe de Trenque Lauquen y actual presidente del Comité de Contingencia, y otros referentes de ciudades como Magdalena, Rauch, General Viamonte, Saladillo, Trenque Lauquen y Madariaga.
Estos intendentes expresaron su descontento principalmente por cómo se repartieron los lugares en la lista final y por lo que consideran una falta de claridad en el proceso. Desde Trenque Lauquen, Martín Borrazás, secretario de gobierno y exlíder de la Juventud Radical, explicó que no legitimarían la convención y que buscan una estrategia desde las bases, con el objetivo de fortalecer al partido desde abajo hacia arriba.
¿Qué significa esto para el futuro del radicalismo?
La división interna no es menor. Mientras algunos dirigentes quieren fortalecer la estructura y prepararse para las próximas elecciones, otros sienten que la forma en que se organizaron no refleja el rumbo que quieren tomar. La agrupación llamada «Construir» se presentó como una opción que apuesta por trabajar desde las raíces y con participación activa de los militantes.
«La UCR no tiene dueños. Pertenece a sus afiliados», afirmaron desde ese sector, que busca construir una alternativa real en la provincia, con un enfoque en la participación genuina y en la recuperación de la identidad radical.
¿Qué se espera ahora?
Con Balbín y Nicoletti al frente, la UCR de Buenos Aires tiene una hoja de ruta clara: fortalecer su presencia en cada rincón de la provincia, recuperar la confianza de sus bases y prepararse para los desafíos electorales del próximo año. Sin embargo, la resistencia de algunos intendentes y sectores internos marca que la unidad aún tendrá sus pruebas, y que la historia del radicalismo en la provincia sigue siendo un camino con altibajos.
Lo que está claro es que, en medio de estos movimientos, la política bonaerense se mantiene activa y en constante cambio, con la mira puesta en el poder y en cómo transformar la realidad de una de las provincias más importantes del país.




