El final de una vida marcada por las recaídas
Matthew Perry, el famoso actor que interpretó a Chandler en la serie Friends, falleció a los 54 años en octubre de 2023. Su muerte estuvo vinculada a una historia de adicciones y decisiones peligrosas, que ahora salen a la luz tras una larga investigación judicial. La causa revela cómo su búsqueda desesperada por ketamina, una droga que él mismo quería usar fuera de los controles médicos, terminó siendo fatal.
¿Qué fue lo que pasó en sus últimos días?
Los detalles se conocieron a partir de documentos oficiales, que muestran que Perry había estado en una lucha constante contra la depresión y la ansiedad, por lo que en el pasado había recibido tratamiento con ketamina de manera legal. Sin embargo, en septiembre de 2023, empezó a solicitar dosis más altas y más frecuentes, fuera del control médico. Esto llevó a su asistente personal, Kenneth Iwamasa, a buscarle la droga en el mercado ilegal.
La investigación señala que, desde finales de ese mes, Perry empezó a consumir ketamina de manera clandestina, con la ayuda de varias personas y mediante compras en el mercado negro. Uno de los médicos involucrados en esta cadena fue Salvador Plasencia, quien contactó a otros profesionales para conseguir la sustancia y también le administró dosis en varias ocasiones en la casa del actor en Los Ángeles.
La cadena de compras y las entregas peligrosas 🔄
Entre octubre y finales de ese mes, Perry y su asistente adquirieron múltiples frascos de ketamina, pagando sumas que llegaban a los 6.000 dólares en cada entrega. La droga, conocida por su uso en medicina veterinaria y en tratamientos de depresión resistentes, puede provocar relajación profunda y alteraciones en la percepción, pero en dosis elevadas y sin control, se vuelve mortal.
Las entregas las realizaban en diferentes lugares, incluyendo estacionamientos y la propia casa del actor, donde Iwamasa administraba las inyecciones. En algunos casos, Perry incluso buscaba nuevas fuentes, contactando a una traficante llamada Jasveen Sangha, apodada la reina de la ketamina.
El día fatal y la sentencia ⚖️
El 28 de octubre de 2023, Perry fue encontrado muerto en su casa, en un jacuzzi. Los análisis de sangre confirmaron que tenía niveles muy altos de ketamina en su organismo, y la autopsia determinó que la causa principal de su muerte fue la sobredosis. La investigación mostró que, en sus últimos días, el actor había llegado a recibir hasta ocho inyecciones diarias de la droga.
El asistente Iwamasa fue quien le administró varias de esas dosis y, en su declaración ante la justicia, admitió su participación en la cadena que llevó a la muerte de Perry. La fiscalía logró que Iwamasa, junto con otros involucrados, fueran condenados en 2024: Iwamasa recibió una sentencia de tres años y medio de prisión, mientras que otros como Fleming, Sangha y Plasencia también enfrentaron condenas que van desde los ocho meses en arresto domiciliario hasta 15 años de cárcel para Sangha.
El legado y la reflexión
Más allá del homenaje por su talento y su humor, la historia de Matthew Perry nos recuerda lo difícil que puede ser luchar contra las adicciones y los peligros de buscar soluciones rápidas y peligrosas. La investigación revela cómo decisiones equivocadas y la búsqueda de alivio a toda costa pueden terminar en tragedia.
Hoy, a casi dos años de su muerte, su historia sirve como advertencia sobre los riesgos del consumo ilegal de drogas y la importancia de buscar ayuda profesional en momentos difíciles. Perry, quien tanto hizo reír a millones, finalmente encontró la paz que no pudo encontrar en vida.




