¿Qué pasa detrás de escena en la compra de aviones oficiales?
Una investigación reciente revela un entramado de conversaciones y documentos que dejan al descubierto cómo funciona una red de complicidades en las compras de aeronaves y servicios relacionados en el Estado. Todo esto, con un solo objetivo: sacar ventaja económica a costa del dinero público.
Audios que revelan un negocio oscuro 🎧
Gracias a una serie de grabaciones y archivos, se pudo reconstruir cómo un empresario vinculado a varias compañías y algunos funcionarios del Estado gestionaban las licitaciones y los pagos de aviones, mantenimiento y repuestos. La trama muestra cómo en estas charlas se distribuyen los roles y se planifican las jugadas para obtener sobreprecios y beneficios ilícitos.
Uno de los ejemplos más claros es la compra de un avión Embraer ERJ-140LR por parte de la Fuerza Aérea. La adquisición se hizo por 4 millones de dólares, cuando un modelo similar podía costar unos 2,3 millones. Además, el avión ya estaba pintado antes de la adjudicación definitiva, lo que evidencia una posible manipulación del proceso.
El poder tras las conversaciones 🕵️♂️
En los audios, un empresario llamado Claudio Cavina, quien trabaja en temas de aeronáutica y tiene contactos en el sector y en el Estado, habla con un funcionario vinculado a la gestión presidencial y a la Casa Militar. La charla revela cómo ofrecen armar un sistema para facilitar las compras, manipular las licitaciones y evitar problemas.
“Lo que hace falta es armar un equipo de trabajo. Yo puedo dar el know how”, dice Cavina, en un intento por convencer a su interlocutor de sumarse a la estructura ilegal. La conversación también menciona a varios proveedores y empresas vinculadas a los negocios, algunos de los cuales ya tienen una larga historia en estos trámites.
Una red de nombres y cargos clave 📝
Entre los nombres que surgen en los diálogos están exfuncionarios y empresarios del sector aeronáutico, como Florencia Gastaldi, ex Directora General de Logística; Leonardo Barone, otro ex director; y Marcelo Bagniole, un empresario con antecedentes en ventas al Estado. Estos personajes, según la investigación, estaban en el centro de los sobreprecios y negociaciones.
El sistema también involucra a militares y funcionarios que, con permisos y en algunos casos con poca supervisión, participan en vuelos y operaciones que parecen más un negocio privado que una tarea institucional.
Cómo se coordina la corrupción ⚠️
Las grabaciones muestran que Cavina y otros operan con un esquema de alianzas y recomendaciones, donde se mencionan empresas fantasma y sociedades en Estados Unidos, como Masuma Internacional y Aviation Logistic Center, que sirven para justificar gastos y obtener presupuestos falsos. Todo esto, con la finalidad de asegurar que siempre haya una opción de pago que favorezca a los implicados.
Un ejemplo de esto es una polémica maniobra aérea en el aeropuerto Jorge Newbery, que terminó con la renuncia de un funcionario por un vuelo de baja altura. Aunque luego se comprobó que la acción estuvo autorizada, el episodio dejó en evidencia cómo las decisiones en el sector están sujetas a intereses y presiones externas.
El sistema de premios y castigos 🎭
La investigación también revela que quienes se oponen o no participan de estos negocios terminan aislados, con amenazas implícitas o explícitas. La famosa frase de que “si te unís a ellos, mirás para otro lado, o te convertís en enemigo” refleja cómo funciona esta estructura paralela, que se sostiene con una red de lealtades y favores.
En definitiva, la denuncia deja en claro que la corrupción en la compra de aeronaves y servicios en el Estado no es un error aislado, sino la columna vertebral de un sistema que funciona en la sombra, con costos enormes para todos los contribuyentes.




