¿Cómo estamos en 2025? La economía en movimiento y la vida en cambio 🏡
En un año donde los precios siguen acelerándose y cada vez más familias deben hacer malabares para llegar a fin de mes, un informe reciente revela cómo se está reconfigurando la estructura social y cuáles son los patrones de consumo de cada grupo.
La pirámide social, más ajustada que nunca 📊
La consultora W presentó su análisis del tercer trimestre del año, mostrando algunos cambios en la distribución de los hogares según sus ingresos. La base de la pirámide, que incluye a quienes tienen menos recursos, vio una pequeña mejoría: la proporción de hogares en situación de pobreza bajó del 26% al 24%. Esto significa que unas 2 de cada 10 familias están ahora un poquito mejor, aunque todavía enfrentan dificultades para cubrir sus necesidades básicas.
¿Y quiénes son los que lograron salir de esa situación? Son los hogares en la categoría de clase baja superior, que pasaron del 24% al 28%. Estos hogares, que ahora representan más de un cuarto de la población, tienen ingresos promedio de unos $1,85 millones mensuales. Aunque siguen en una posición vulnerable, muestran cierta recuperación.
¿Y en los niveles más altos? La élite sigue firme 💼
En la cima de la pirámide, la clase alta mantiene su lugar. Solo el 5% de los hogares pertenecen a este grupo, con ingresos que arrancan en los $7 millones mensuales y promedian los $12 millones. Ellos siguen sosteniendo gastos en viajes internacionales y bienes dolarizados, manteniendo un estilo de vida que, para muchos, parece de otro mundo.
¿Qué pasa con las clases medias? Estabilidad y fragilidad ⚖️
La clase media alta, que representa al 17% de la población, logró estabilizarse tras los ajustes del año pasado, aunque con un nivel de consumo muy delicado. Muchos hogares en barrios como Caballito, por ejemplo, intentan sostener su estilo de vida sin cometer errores, porque cualquier imprevisto puede hacerlos caer.
Por otro lado, las clases medias más bajas, que comprenden el 26% de los hogares, están en lo que el informe llama la “cultura del no”. Es decir, las decisiones de gasto se toman con mucha cautela, recortando en todo lo que no sea esencial. La frase más escuchada en esos hogares es: “No hay plata”.
¿Qué consumen y qué dejan de lado? 🛍️🚗
El informe también analiza cómo gasta cada grupo. La clase alta continúa gastando en viajes y bienes que usan dólares, mientras que las clases medias, en general, hacen malabares para mantener su nivel de vida. La mayoría recorta en gastos no indispensables y prioriza lo básico.
En cuanto a los productos y servicios, hay una tendencia clara: los autos y los viajes al exterior aumentaron más del 50% respecto al año pasado, lo que indica que algunos todavía pueden darse ciertos lujos. Pero, en cambio, el turismo receptivo, la ropa y las compras en supermercados sufrieron caídas de entre 5% y 18%. Los supermercados, en particular, vieron una baja del 5,1% en sus ventas en los primeros diez meses del año.
Ni las compras de alimentos ni los productos de higiene o cosmética escaparon a la tendencia. Los lácteos, por ejemplo, se mantuvieron bastante estables, pero otros rubros como bebidas alcohólicas y golosinas tuvieron caídas importantes, que van del 5% al 16,5%.
¿Qué nos dice esto? La realidad en números 📉
En resumen, el año 2025 sigue siendo un desafío económico para muchas familias. Aunque algunos logran dar pequeños pasos hacia adelante, la mayoría siente que la vida se vuelve cada vez más ajustada. La economía no solo se mide en cifras, sino en cómo esas cifras impactan en el día a día de las personas.
¿Qué pasará en los próximos meses? Solo el tiempo dirá si estas tendencias de mejora en la base de la pirámide social continúan o si la economía vuelve a complicar aún más las cosas para la mayoría. Por ahora, lo importante es entender que, aunque algunos sectores parecen repuntar, la lucha por mantener el equilibrio sigue siendo la norma.




