¿Qué está pasando en el corazón del peronismo? 💥

El aniversario de la condena y la prisión domiciliaria de Cristina Kirchner volvió a poner en evidencia las tensiones internas que atraviesan a uno de los sectores políticos más importantes del país. Mientras algunos miran de cerca las disputas, otros parecen más enfocados en las próximas elecciones, pero la verdad es que las peleas internas toman protagonismo y dejan en segundo plano los debates sobre quién será el próximo candidato.

Máximo Kirchner lanza dardos y pone en jaque a Kicillof 🎤

El pasado fin de semana, Máximo Kirchner, líder de La Cámpora, hizo un acto en Parque Lezama donde criticó duramente a Axel Kicillof. Sin nombrarlo directamente, le reprochó que no visitó a Cristina desde octubre y sugirió que preferiría que su madre, Cristina, fuera la candidata en lugar de otros que considera “candidatos por default”. Esta declaración fue una especie de advertencia, una forma de marcarle la cancha al gobernador bonaerense en medio de una tensión que no para de crecer.

La pelea no se quedó solo en palabras. Kicillof, por su parte, intentó calmar las aguas y estableció un “protocolo de respuesta” para responder a la situación. Desde su entorno explicaron que el conflicto con Cristina y Máximo no tiene que ver con Milei, el actual presidente de la Nación, sino con una disputa interna por el poder y la influencia en el peronismo. En sus palabras, Kicillof busca mantener una relación de respeto y diálogo en igualdad, sin sumisión.

Las disputas en la Legislatura y las acusaciones cruzadas ⚔️

El conflicto no se limita a los discursos. En la Legislatura bonaerense, las internas también se hacen sentir. Verónica Magario, una de las dirigentes cercanas a Kicillof, tuvo cruces con senadores kirchneristas como Sergio Berni y Mario Ishii. Además, en las redes sociales, algunos dirigentes se acusaron de hacer “vuelo bajo” y de buscar ventajas políticas en medio de la pelea.

Por ejemplo, Berni, que fue ministro de Seguridad bonaerense, expresó en una entrevista que le gustaría que Kicillof sea candidato, pero que en las condiciones actuales, la construcción política del gobernador está demasiado alineada con sectores de izquierda y progresismo. Berni también resaltó que el país necesita líderes con coraje, sin vueltas, y que no deben esconder sus raíces ni sus ideas.

¿Y Cristina? ¿Qué piensa ella? 💭

Desde el sector kirchnerista, justifican la pelea como una forma de mostrar que Kicillof no es leal. Algunos señalan que cuando Kicillof no apoyó a Cristina para presidir el PJ, quedó claro que no la respaldaba realmente, sino que su postura fue más bien de rechazo a la ex presidenta. Esto, dicen, debilitó su posición y dejó abiertas las heridas internas.

Lo cierto es que las conversaciones entre Kicillof y Máximo, por ejemplo, para organizar el funeral del músico Indio Solari, no lograron acercarlos y las diferencias quedaron en evidencia. Sin embargo, tanto en el oficialismo como en la oposición reconocen que un quiebre que beneficie a Milei sería muy costoso para todos y que, por ahora, la prioridad es evitar que el caos interno destruya sus chances electorales.

¿Qué sigue? 🤷‍♂️

El escenario político en el peronismo está en plena ebullición. Por un lado, algunos dirigentes prefieren mantener la unidad y priorizar la construcción de una estrategia que pueda enfrentar a Milei en las urnas. Por otro, las internas siguen abiertas y con disputas que, en la práctica, parecen alejarse de las propuestas concretas para el próximo año electoral.

En definitiva, la pelea entre Cristina y Kicillof refleja las tensiones profundas que existen en el peronismo. La duda que queda en el aire es si podrán superar sus diferencias o si estas terminarán desgastando aún más a un sector que necesita estar unido para volver a ganar en 2024.